26/07/2026
Hoy no siento otra cosa más que una inmensa gratitud. Gratitud hacia mi cuerpo. 🦋🎂❤️🎶
Hace casi 30 años decidí empezar a cuidarlo. Fue un proceso, poco a poco.
Lo alimenté mejor, lo entrené, lo desafié, lo escuché, lo respeté y, aprendí a darle descanso.
Entendí que cuidar mi cuerpo nunca sería suficiente si no aprendía también a cuidar mi mente. Así, ambos comenzaron a caminar de la mano.
Y él, hasta hoy, me ha respondido con una nobleza que aún me conmueve.
Me recuerda que cada buena decisión deja una huella, que la constancia, tarde o temprano, encuentra la forma de florecer y de regalarnos sus frutos. Pero no solo fue mi cuerpo también ejercité mi mente.
Busqué mi potencial, mis competencias. Me preparé, aprendí, me equivoqué y volví a empezar, aprendí a poner límites, sané muchas heridas y otras todavía las sigo sanando. Aprendí a elegirme, libré batallas internas que muy pocas personas conocen y aunque muchas de ellas dolieron profundamente, con cada una sentí que recuperaba un pedacito de mí, como si cada herida atravesada me devolviera un poco más de libertad.
Hoy entiendo que sanar no siempre significa dejar de sentir dolor, a veces significa dejar de vivir desde él.
Hoy miro mi vida y solo puedo decir: Gracias.
Gracias por cada decisión que me acercó a quien soy hoy, gracias por seguir eligiéndome, incluso cuando el camino nunca fue fácil, gracias por comprender que cuidar de mí nunca fue un acto de vanidad, sino una forma de amor propio.
Cumplir 50 años ya no me pesa, me honra.
Porque estos 50 años no cuentan la historia de una mujer perfecta, cuentan la historia de una mujer que decidió construirse, evolucionar, confiar, adaptarse, una decisión a la vez. Y ese camino cambia por completo la manera de llegar a un año más de vida.
Gracias a todas las personas que han confiado en mí y que, de una u otra forma, han caminado a mi lado en este viaje tan humano, lleno de alegrías, tristezas, aprendizajes y esperanza.
Porque, al final, de eso se trata la vida.🦋🎶❤️🎂✨️😘