26/03/2026
Hoy el mundo habla del caso de Noelia Castillo, una joven de 25 años que tomó la decisión de poner fin a su vida a través de la eutanasia.
Pero más allá del debate. Hoy quiero invitarte a mirar esto desde otro lugar.
No es solo una historia sobre morir.
Es una historia sobre dolor.
Un dolor que no empezó en el cuerpo, sino en una experiencia profundamente traumática.
Un dolor que fue creciendo, transformando su vida, su identidad, su forma de existir.
A veces pensamos que la vida siempre debe sostenerse, pero pocas veces nos detenemos a preguntarnos:
¿cómo se está viviendo esa vida?
Este caso nos confronta con algo difícil de aceptar:
hay sufrimientos que no todos sabríamos sostener.
Y ahí aparece una pregunta muy humana:
¿amar es retener… o también es respetar, incluso cuando duele?
Como sociedad y como profesionales de la salud mental, esto nos deja una tarea urgente:
CREAR más espacios donde alguien pueda decir “ya no puedo más”.
y encontrar contención, escucha y humanidad.
Porque antes de llegar a una decisión así, hubo una historia que necesitaba ser sostenida.
Hoy no es un día para juzgar.
Es un día para reflexionar y para recordar que acompañar también es una forma de cuidar.