24/08/2026
Veamos este caso clínico: Melanoma maligno acral del lecho ungueal
Paciente: Hombre de 63 años.
Localización: Lecho ungueal del tercer dedo del pie izquierdo.
Diagnóstico final: Melanoma maligno acral.
Un hombre de 63 años fue derivado al servicio de podología debido a una herida de cicatrización lenta en el lecho ungueal del tercer dedo del pie izquierdo, después de haber recibido atención por parte de una enfermera en domicilio durante 6 meses.
Durante la evaluación podológica se observó una lesión con ulceración, de coloración irregular, con diagnóstico incierto, que presentaba sangrado y aumento progresivo del tamaño de la herida.
Debido a estas características, el paciente fue derivado de manera urgente a dermatología para una evaluación especializada.
Posteriormente se realizó una biopsia, mediante la cual se confirmó el diagnóstico de melanoma maligno acral.
Poco después del diagnóstico, se realizó la amputación del dedo afectado y se indicó una biopsia del ganglio linfático centinela. Se extirparon tres ganglios linfáticos centinela, de los cuales uno resultó positivo, indicando melanoma metastásico.
El paciente inició inmunoterapia y permaneció bajo el cuidado del servicio de oncología para continuar su tratamiento contra el cáncer.
Qué fue lo que hizo sospechoso este caso?
El paciente presentaba varios signos incluidos en la herramienta CUBED, utilizada para reconocer lesiones sospechosas de melanoma en el pie y la unidad ungueal:
* C — Colour: coloración irregular.
* U — Uncertain: diagnóstico incierto.
* B — Bleeding: sangrado.
* E — Enlargement: aumento de tamaño.
* D — Delayed healing: cicatrización retrasada.
Por eso la importancia de que una lesión del lecho ungueal que no cicatriza, sangra, cambia de color, aumenta de tamaño o presenta un diagnóstico incierto sea valorada con especial atención y, cuando corresponda, derivada para evaluación dermatológica.
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