31/01/2026
Los hechos dolorosos ocurridos en Hidrandina el día de ayer nos invitan a reflexionar, no a especular
Como psicóloga, creo firmemente que la salud mental no se rompe de un día para otro: se desgasta cuando el malestar se calla, cuando no hay espacios seguros para hablar y cuando pedir ayuda se posterga.
Muchas personas adultas nunca aprendieron a nombrar lo que sienten.
Desde niños se nos enseñó a:
— no llorar
— no quejarnos
— no expresar enojo
Pero lo que no se nombra, no desaparece. Se acumula.
Cuidar nuestra salud mental es una responsabilidad individual y colectiva. Aprendamos a expresar lo que sentimos a tiempo, a pedir ayuda sin vergüenza y a crear entornos más humanos, empezando por las infancias.