12/08/2026
Hoy mi corazón está triste. 💔🙏
Aunque lo que estamos viendo no esté ocurriendo en mi tierra, no puedo mirarlo como algo ajeno. Ver familias desesperadas, personas atrapadas, vidas que se pierden y, sobre todo, niños y seres inocentes en medio de tantas tragedias, me toca profundamente. Porque detrás de cada imagen hay una familia, una historia, alguien que ama y alguien que está sufriendo.
Y mientras yo continúo con mi vida cotidiana, trabajando y cuidando vidas, no puedo evitar pensar: qué frágil es la vida.
Hoy estamos aquí, tenemos planes, trabajo, responsabilidades, sueños, preocupaciones… y muchas veces vivimos pensando que tenemos el mañana asegurado. Pero la realidad es que ninguno de nosotros está exento de enfrentar una noticia inesperada, una enfermedad, una pérdida o alguna situación que cambie nuestra vida en segundos.
No escribo esto para sembrar miedo. Al contrario. Lo escribo como un llamado a la conciencia, a la empatía y a mirar dentro de nuestro corazón.
Tal vez no podemos detener un desastre natural ni cambiar todo lo que ocurre en el mundo, pero sí podemos cambiar nuestra manera de vivir. Podemos perdonar más. Amar más. Abrazar más. Dejar a un lado tantas cosas que no valen la pena. Valorar a nuestra familia. Hacer el bien. Y, sobre todas las cosas, buscar más de Dios.
Porque podemos tener muchas cosas materiales y sentir que lo tenemos todo, pero si espiritualmente estamos vacíos, nos falta lo más importante.
Para mí, en medio de tantas imágenes dolorosas, hay algo a lo que puedo aferrarme: Dios. A su presencia, a su misericordia y a la esperanza de saber que nuestra vida está en Sus manos.
Hoy me uno desde la distancia al dolor de cada familia que está sufriendo. A cada madre, cada padre, cada hijo, cada persona esperando noticias de alguien que ama. Quizás nunca los conozca, pero mi corazón siente su dolor y mis oraciones están con ustedes. 🙏
Que todo esto también nos haga despertar espiritualmente. No sabemos cuánto tiempo tenemos, pero sí podemos decidir cómo queremos vivir el tiempo que Dios nos permita estar aquí.
Vivamos haciendo el bien. Vivamos amando. Vivamos agradeciendo. Vivamos preparados espiritualmente y aferrados a Dios.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” — Salmos 46:1
Señor, ten misericordia de este mundo. Abraza al que hoy llora, fortalece al que tiene miedo, consuela al que perdió a alguien y danos un corazón más humano, más sensible y más cerca de Ti. 🙏🤍
La vida es prestada. Hagamos que cada día cuente.