06/05/2026
Hoy estaba en una cita médica y la secretaria de mi Dra. me preguntó cómo era posible que todavía estuviera trabajando. Tengo 74 a punto de 75 años en julio. Estoy trabajando en mi área de TO pediátrica desde que me gradué a los 19 años de edad. Seguiremos trabajando, le expliqué, hasta que logremos hacerle entender a nuestras compañeras de profesión cuán importante es lograr que el padre del niño con impedimento sea el co-terapeuta con uno. Esto, primordialmente en el caso de un problema de alimentación. No hay un paciente que haya pasado por nuestras manos que no hayamos adiestrado al padre / cuidador para llevar a cabo un seguimiento activo en el hogar o cuido del niño. Hemos adiestrado a madres, abuelas, tías, padres, enfermeras y otros que tienen al niño con ellos al momento de comer. Esta es la razón primordial por la que tenemos éxito en nuestro Modelo. No tenemos pacientes “ por los siglos de los siglos” en nuestra Clínica. Una de las secretarias me habló de su hijo y de cómo estaba extremadamente limitado en su alimentación. Le exhorté a que pidiera el servicio en nuestra clínica vía Remedio Provisional. Quedé perpleja al escuchar su respuesta: “él ya recibió el servicio de Disfagia y es adulto”. ¡No mejoró nada! Si yo hubiera sido su terapista, enterraría mi cara en la tierra, como el avestruz. Compañeras: si su paciente no está mejorando, ¡algo está pasando que no está bien!