04/06/2026
PORQUE EL KAMBO CURA EL CANCER
MIS APUNTES
En mi trabajo como sanador durante años he visto como el Kambo es una buena herramienta para el tratamiento del cancer.
A partir de nuestra experiencia, con cerca, de aproximadamente unos 2000 casos de cáncer y el Kambo. En el canal Medicina Ancestral Aguila Condor existe el alrededor de 100 testimonios de distintos tipos de cáncer y el 95% de los cuales son desahuciados por la ciencia y tienen metástasis.
péptido bioactivo del Kambo con mayor potencial antitumoral estudiado por la ciencia es la Dermaseptina B2. En estudios de laboratorio (in vitro), ha demostrado una notable capacidad para inhibir el crecimiento de líneas celulares cancerígenas (como el cáncer de próstata) y destruir células tumorales.
Cuando los pacientes con metástasis siguen los 7 pasos de Sanación, que he creado como la base de la sanación, la probabilidad de curarse va hasta el 80 por ciento.
Apoyados en la hipótesis de Hammer que el cáncer , su primer gatillo es emocional, ya que desencadena una serie de cambios bioquímicos en el cuerpo humano que hacen precisamente que con el tiempo, y sobretodo de traumas, no procesados y o mal manejo emocional, se produzca el cáncer como tal.
Esto es más grave por el tipo de alimentación que tenemos con grasas saturadas, proteínas, láctica en gran cantidad, harinas industriales regidas como carbohidratos peligrosos, grandes cantidades de azúcares, hormonas y esteroides de la carne, elementos químicos presentes en la alimentación industrializadas y agroquímicos.
Hacen que como lo vemos en los últimos 40 años. El cáncer se ha venido desarrollando a una niveles increíbleS,
Puede existir una correlación entre un mal manejo emocional y su bioquímica, la alimentación que llevamos hoy en día y LOS bajos resultados de los tratamientos, con quimioterapia, radioterapia y operaciones, sabiendo que el 90% de pacientes desarrollan luego una metástasis.
Nosotros, con los siete pasos de sanación Donde fundamentalmente aplicamos la Trinidad (fe, alimento,emoción ) es la fe, que hace, además de buscar las herramientas que tenemos para sanar, creamos nuevas como en el caso de los virus, frenamos la emocionalidad negativa frente a la enfermedad, es decir, corregimos su bioquímica. Y en el aprendizaje del manejo emocional, pues también corregimos esa fuerza bioquímica de estabilizadora del sistema inmunológico., los sistemas autónomos de respuesta y la capacidad adaptativa y compensatoria de todos los seres humanos.
Lo que la ciencia de Massachusetts ha descubierto escque la inflamación despierta células durmientes: Una investigación del Instituto Whitehead asociado al MIT descubrió que la inflamación tisular provocada por las heridas de una cirugía o la toxicidad de la quimioterapia puede actuar como una "alarma" que despierta a células cancerosas que estaban dormidas, lo que podría facilitar que formen nuevos tumores.
El efecto "espada de doble filo": Científicos de la Escuela de Medicina de Harvard demostraron que los residuos de células tumorales muertas causados por la quimioterapia o radiación a veces desencadenan una respuesta inflamatoria que el cuerpo confunde con sanación. Esto, paradójicamente, puede estimular el crecimiento y la metástasis de las células sobrevivientes más agresivas.
Aumento transitorio de células circulantes: Se ha documentado que procedimientos como las cirugías, biopsias o quimioterapias pueden liberar momentáneamente células tumorales al torrente sanguíneo. Sin embargo, la gran mayoría de estas células son destruidas por el sistema inmunitario o por los mismos fármacos circulantes. No todas.
Por qué se siguen utilizando estos tratamientos?Los oncólogos e investigadores enfatizan que estos hallazgos no significan que deban suspenderse los tratamientos tradicionales. La quimioterapia, radioterapia y cirugía salvan vidas anualmente y siguen siendo las herramientas más efectivas para reducir tumores. Pero casi siempre regresan.
El objetivo de estas investigaciones en Massachusetts no es eliminar la quimioterapia, sino diseñar terapias combinadas (como usar antiinflamatorios específicos llamados resolvinas o inmunoterapia) para bloquear estos efectos secundarios dañinos y evitar que el cáncer regrese
La medicina convencional afirma que el cáncer es una mutación genética aleatoria que provoca que una de sus células se vuelva agresiva, y sus únicas opciones son extirparla, envenenarla o quemarla.
Y si le dijera que en realidad no funciona de esa manera.
El cáncer se manifiesta con síntomas como una pérdida de peso inexplicable, fatiga profunda, dolor crónico, bultos debajo de la piel o sangrado anormal. Una vez que se propaga, daña órganos vitales y se convierte en una amenaza mortal. La creencia convencional es que todo se debe al daño en el ADN como resultado de un accidente molecular que no puede predecirse ni controlarse. Esta postura solo ofrece tres salidas: cirugía, quimioterapia o radioterapia.
No debería considerarse una enfermedad localizada, sino una enfermedad sistémica".
Y esta afirmación cambia todo el panorama.
En lugar de basarse en un gen defectuoso, apunta a un problema metabólico, lo que significa que las células dejan de producir energía de manera eficiente. Cuando un número suficiente de células entra en ese estado de déficit de energía, envían señales de alarma que sobrecargan los sistemas de reparación.
Desde esa perspectiva, el efecto Warburg, el fenómeno por el cual las células cancerosas dependen en gran medida de la glucólisis y producen un exceso de ácido láctico, deja de parecer exclusivamente un problema genético. Más bien, puede interpretarse como un síntoma de una deficiencia energética dentro de la célula.
En una célula sana, las mitocondrias convierten el combustible en energía de manera eficiente y generan dióxido de carbono como subproducto, señal de que el metabolismo energético funciona correctamente y de forma equilibrada.
No obstante, bajo estrés, las células producen menos energía y más ácido láctico, lo que crea un entorno que promueve el caos en lugar del orden. Si el cáncer refleja un colapso de la energía celular en lugar de una mutación que sucede al azar, entonces restaurar el metabolismo se vuelve fundamental.
Se que el cáncer se desarrolla cuando una cantidad suficiente de células experimentan un "desequilibrio metabólico", lo que significa que su maquinaria energética interna comienza a fallar y el resto del cuerpo no cuenta con energía suficiente para corregir el problema.
En lugar de enfocarse en el ADN mutado como la causa principal, se centra en la producción de energía dentro de la célula, en la función de las mitocondrias específicamente, que son las fuentes de energía de las células. Esto cambia la postura de mutaciones aleatorias a algo que puede medirse y modificarse: la salud metabólica.
• El cáncer se describe como sistémico, lo que significa que todo el cuerpo está involucrado: eso significa que un tumor en un área específica es una señal de un problema profundo de energía celular en todo el cuerpo. Cuando el estrés crónico, una mala alimentación, las toxinas, la radiación o la inflamación alteran su tasa metabólica, su cuerpo pierde la capacidad de controlar las células anormales. Esto proporciona una nueva perspectiva: en lugar de solo enfocarse en extirpar un tumor, sería mejor buscar una forma de abordar las causas subyacentes dentro de su entorno que provocaron que se formara el tumor en primer lugar.
Las Mitocondrias como Origen Central
Falla energética: Las mitocondrias son los orgánulos encargados de producir energía (\(ATP\)) de manera eficiente mediante el uso de oxígeno.
La alteración: Cuando estas estructuras sufren daños crónicos (por toxinas, estrés, inflamación, etc.), la célula pierde su capacidad de respiración aeróbica. Para sobrevivir, se ve obligada a retroceder a un proceso de producción de energía más primitivo conocido como fermentación.El cambio de postura: En lugar de ver al \(ADN\) mutado como el detonante inicial, esta teoría sugiere que el daño metabólico y el déficit de energía ocurren primero, y las mutaciones genéticas son un efecto secundario (daño colateral) de ese ambiente celular alterado.
2. El Cáncer como Enfermedad Sistémica
Un problema corporal: Al ser un problema de energía, la aparición de un tumor en un órgano específico se interpreta como el síntoma local de una falla metabólica sistémica.
Causas subyacentes: El entorno interno cambia cuando factores como el estrés crónico, una mala alimentación, la radiación o la inflamación alteran la tasa metabólica del cuerpo.
3. Perspectivas Terapéuticas
Más allá de la extirpación: Bajo esta perspectiva, el objetivo principal del tratamiento no es solo atacar o extirpar el tumor, sino abordar las causas que hicieron que el cuerpo perdiera la capacidad de controlar el crecimiento de células anormales.
Salud medible: Al centrarse en la salud metabólica, se abren alternativas de manejo que buscan restaurar la función mitocondrial sana, como dietas enfocadas en reducir el combustible principal del tumor (la glucosa )de la salu