29/06/2026
Soy doctora. También soy paciente. 🫶
Con el tiempo entendí algo que hoy considero igual de importante que acompañar a mis pacientes en su proceso de salud: aprender a aplicar, en mi propia vida, los mismos principios que comparto con ellos.
He cambiado hábitos, he tenido que aprender a escuchar mi cuerpo, celebrar cada pequeño avance y aceptar que habrá días en los que las cosas simplemente no saldrán como quisiera.
Creo que este proceso me ha permitido acompañar a mis pacientes con más empatía y una perspectiva diferente.
Porque cuando un paciente se sienta frente a mí, no veo a alguien que necesita ser perfecto. Veo a una persona haciendo lo mejor que puede, un paso a la vez.
Esto mismo intento recordarme todos los días.
Mi proceso de cuidar mi salud continúa. No ha sido perfecto y tampoco ha sido lineal. He tenido avances, tropiezos y momentos en los que he tenido que volver a empezar.
Pero si algo he aprendido, es que la meta no es hacerlo perfecto. Es volver al camino cada vez que sea necesario y seguir siendo consistente.
Creo que no podemos acompañar a otros en su proceso de salud sin también comprometernos con el nuestro. Cuidar de mi salud también me permite estar más presente para quienes confían en mí.
Y ese compromiso conmigo misma continúa, un día a la vez. 🤍