13/08/2026
SOMOS UN SERVICIO ESENCIAL
Desde 2013 hemos reclamado que el servicio de cuido prolongado institucionalizado sea reconocido en Puerto Rico como un servicio esencial.
Durante estos años se han presentado distintas iniciativas legislativas con ese propósito. Sin embargo, todavía no contamos con una política pública que reconozca de manera integral la esencialidad del servicio que ofrecemos las 24 horas del día a miles de adultos y adultos mayores.
Nuestro propio ordenamiento jurídico ya contiene reconocimientos que apuntan en esa dirección.
La Ley 151-2025 reconoce la importancia de los cuidadores formales remunerados y establece que estos prestan un servicio esencial, además de plantear la necesidad de fortalecer los servicios de cuidado prolongado.
Por su parte, la Ley 176-2025 dispone que, luego de una emergencia, se dará prioridad en el restablecimiento de electricidad y agua a hospitales y también a asilos, centros e instituciones para el cuidado a largo plazo de adultos mayores.
Ahora, además, el servicio residencial dirigido a menores bajo custodia del Estado ha recibido un reconocimiento especial de prioridad ante emergencias.
Celebramos toda legislación dirigida a proteger poblaciones vulnerables. Ese no es el cuestionamiento.
La pregunta es otra:
¿Por qué, si ya se reconoce como esencial la labor del cuidador formal y se concede prioridad a las instituciones de cuidado a largo plazo durante emergencias, todavía no se reconoce de manera integral el cuido prolongado institucionalizado como un servicio esencial?
En nuestras facilidades viven y reciben servicios miles de adultos y adultos mayores beneficiarios de programas del propio Departamento de la Familia. Personas que requieren alimentación, medicamentos, higiene, asistencia, supervisión, seguridad y continuidad de cuidados las 24 horas.
La vulnerabilidad no puede tener una clasificación distinta dependiendo de la edad de la persona protegida.
No estamos solicitando privilegios para una industria.
Estamos reclamando coherencia en la política pública.
Puerto Rico ya ha reconocido partes esenciales de nuestro servicio.
Lo que falta es reconocer el servicio completo.
Después de más de una década de reclamo, continuaremos trabajando hasta lograr que el cuido prolongado institucionalizado sea reconocido como el servicio esencial que verdaderamente es.