21/07/2026
semana tuve el privilegio de servir nuevamente como examinador del American Board of Orthopaedic Surgery (ABOS), el organismo responsable de la certificación de excelencia de los cirujanos ortopedas en los Estados Unidos.
Actualmente tengo el honor de ser el único examinador activo de Puerto Rico en este prestigioso proceso. Junto a cerca de 100 examinadores provenientes de diferentes estados, evaluamos a cirujanos ortopedas que aspiran a obtener o mantener su certificación, incluyendo las subespecialidades de Medicina Deportiva, Cirugía de la Mano y la certificación general en Ortopedia.
Participar en este proceso representa una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, una oportunidad única para mantenerme expuesto a los estándares más altos de la ortopedia moderna, a la evidencia científica más reciente y a las mejores prácticas clínicas que se desarrollan en los principales centros médicos de los Estados Unidos.
Mi compromiso siempre ha sido llevar ese conocimiento de regreso a Puerto Rico para beneficio de nuestros pacientes, de nuestros residentes y de toda la comunidad ortopédica. Aspiro a motivar a las nuevas generaciones de cirujanos a buscar la excelencia, el aprendizaje continuo y las certificaciones que distinguen el más alto nivel de preparación profesional.
Lamentablemente, en Puerto Rico la mayoría de los hospitales y de los planes médicos aún no reconocen ni compensan de manera diferente a quienes realizan el enorme esfuerzo que requiere obtener y mantener estas certificaciones y subespecialidades. Son años de preparación, estudio continuo, evaluación y recertificación que, en muchas ocasiones, no representan un beneficio económico adicional.
Sin embargo, quienes decidimos seguir este camino lo hacemos por una razón mucho más importante: porque creemos que nuestros pacientes merecen recibir una atención basada en los más altos estándares de calidad, seguridad y evidencia científica. La verdadera recompensa es saber que cada día podemos ofrecer una mejor medicina y mejores resultados para las personas que confían en nosotros.
Agradezco profundamente al American Board of Orthopaedic Surgery por la confianza de permitirme formar parte de este importante proceso, y agradezco también a mis pacientes, colegas y residentes por motivarme continuamente a seguir aprendiendo, enseñando y creciendo profesionalmente.
La excelencia no es un destino; es un compromiso que se renueva todos los días.