18/08/2026
Cómo la inflamación bloquea la pérdida de peso
Cuando una persona intenta perder peso y, a pesar de hacer esfuerzos, los resultados no llegan, muchas veces se piensa que el problema es simplemente comer demasiado o hacer poco ejercicio. Sin embargo, existe otro factor que puede desempeñar un papel importante: la inflamación crónica de bajo grado.
La obesidad no es solamente un exceso de grasa. El tejido adiposo, especialmente la grasa visceral que se acumula alrededor de los órganos, es metabólicamente activo y puede producir sustancias que favorecen un estado inflamatorio persistente.
¿Qué ocurre con la inflamación?
Cuando existe inflamación crónica, pueden producirse alteraciones en diferentes procesos relacionados con el metabolismo. Una de ellas es el aumento de la resistencia a la insulina, condición que dificulta que las células utilicen adecuadamente la glucosa como fuente de energía.
Además, la inflamación puede afectar las señales que regulan el hambre y la saciedad. Esto puede favorecer mayor apetito, antojos y dificultad para sentirse satisfecho después de comer.
También puede existir una relación con el estrés y el sueño. Dormir mal y mantener niveles elevados de estrés pueden contribuir a cambios hormonales y conductuales que dificultan el control del peso.
Un círculo que puede perpetuar el problema
La relación puede convertirse en un círculo:
Exceso de grasa visceral → inflamación → resistencia a la insulina → alteraciones metabólicas → mayor dificultad para perder grasa → más acumulación de grasa visceral.
Por eso, en algunos pacientes, simplemente reducir las calorías no aborda completamente el problema.
¿Qué podemos hacer?
La estrategia debe enfocarse en mejorar la salud metabólica de manera integral:
- Reducir gradualmente el exceso de grasa corporal.
- Priorizar proteínas, fibra, vegetales y alimentos mínimamente procesados.
- Reducir el consumo habitual de azúcares añadidos y ultraprocesados.
- Realizar actividad física regularmente, incluyendo entrenamiento de fuerza.
- Dormir adecuadamente y manejar el estrés.
- Evaluar factores metabólicos como glucosa, insulina, lípidos y marcadores de inflamación cuando esté clínicamente indicado.
La buena noticia es que la pérdida de peso y la mejoría de la salud metabólica pueden ayudar a disminuir la inflamación, creando un círculo favorable para continuar progresando.
El mensaje importante
Si una persona lleva tiempo intentando perder peso sin obtener resultados sostenibles, vale la pena mirar más allá de la báscula. El peso es un resultado; la salud metabólica es parte de la causa.
Entender y tratar los factores que mantienen la inflamación y la resistencia metabólica puede ser una pieza importante de un programa de pérdida de peso verdaderamente personalizado.