16/08/2026
No te dejes engañar! Vitamina C intravenosa: qué dice realmente la evidencia actual
La evidencia contemporánea no respalda el uso rutinario de vitamina C intravenosa (IV) para la mayoría de las indicaciones en las que ha sido estudiada. Aunque existe un racional fisiopatológico atractivo y algunos estudios iniciales generaron señales de posible beneficio, los ensayos aleatorizados multicéntricos más grandes y de mayor calidad no han confirmado una reducción consistente de mortalidad. Por el contrario, algunos han identificado señales de posible daño.
Sepsis y shock séptico
La sepsis ha sido una de las principales áreas de investigación de la vitamina C IV. La hipótesis parte de que durante la enfermedad crítica disminuyen rápidamente las concentraciones plasmáticas de vitamina C y que alcanzar concentraciones farmacológicas por vía parenteral podría mejorar la función endotelial, reducir el estrés oxidativo y modular la respuesta inflamatoria.
Sin embargo, la plausibilidad biológica no se ha traducido en un beneficio clínico reproducible.
El ensayo LOVIT, publicado en The New England Journal of Medicine en 2022, evaluó vitamina C IV a dosis de 50 mg/kg cada 6 horas durante un máximo de 96 horas en adultos con sepsis que requerían vasopresores. El resultado fue contrario a la hipótesis inicial: los pacientes tratados con vitamina C presentaron un mayor riesgo del desenlace compuesto de muerte o disfunción orgánica persistente a los 28 días en comparación con placebo. (New England Journal of Medicine)
La Surviving Sepsis Campaign 2026 incorpora esta evidencia y establece específicamente:
En adultos con sepsis o shock séptico se sugiere no utilizar vitamina C intravenosa, una recomendación condicional basada en evidencia de baja certeza. (Society of Critical Care Medicine (SCCM))
Es importante destacar que esta no es simplemente ausencia de una recomendación favorable: la guía se pronuncia expresamente en contra de su utilización rutinaria.
Los estudios que combinaron hidrocortisona + ácido ascórbico + tiamina (HAT therapy) tampoco han demostrado de manera consistente reducción de mortalidad. Buena parte de las mejorías hemodinámicas observadas en algunos trabajos parece relacionarse con los efectos conocidos de los corticosteroides más que con un efecto independiente de la vitamina C.
Quemaduras graves: VICTORY 2026
La evidencia más reciente refuerza todavía más la cautela.
El ensayo multicéntrico VICTORY, publicado en JAMA el 10 de junio de 2026, aleatorizó a 238 pacientes con quemaduras graves a vitamina C IV a dosis de 50 mg/kg cada 6 horas durante 96 horas o placebo. (JAMA Network)
El desenlace compuesto de muerte a 28 días o disfunción orgánica persistente ocurrió en:
40.8% con vitamina C vs 29.7% con placebo.
En el primer análisis interino preespecificado, el estudio cruzó el umbral de futilidad/daño, por lo que fue terminado prematuramente. Los investigadores concluyeron que la vitamina C IV en dosis altas no redujo la mortalidad ni la disfunción orgánica y podría ser perjudicial en pacientes con quemaduras graves. (JAMA Network)
Estos resultados son particularmente relevantes porque contradicen estudios más antiguos y pequeños que habían sugerido reducción de los requerimientos de fluidos durante la reanimación del paciente quemado.
COVID-19
Los ensayos armonizados LOVIT-COVID y REMAP-CAP, publicados en JAMA en 2023, evaluaron vitamina C IV en pacientes hospitalizados con COVID-19.
Se incluyeron 2,590 pacientes evaluables. El reclutamiento se suspendió después de que los análisis interinos alcanzaran criterios estadísticos de futilidad y daño, tanto en pacientes críticos como no críticos. (JAMA Network)
Por tanto, tampoco existe evidencia que justifique utilizar vitamina C IV rutinariamente en pacientes hospitalizados con COVID-19.
Escorbuto: indicación regulatoria establecida
La formulación IV ASCOR® (ascorbic acid injection) está indicada por la FDA para el tratamiento a corto plazo, hasta 7 días, del escorbuto en adultos y pacientes pediátricos ≥5 meses cuando la administración oral es imposible, insuficiente o está contraindicada.
En adultos y pacientes ≥11 años, la dosis recomendada es 200 mg IV una vez al día.
La propia información de prescripción establece que ASCOR no está indicado para tratar una deficiencia de vitamina C que no presente signos y síntomas de escorbuto. (DailyMed)
Seguridad: no es una intervención completamente inocua
Aunque numerosos estudios no han demostrado un aumento uniforme de los eventos adversos convencionales, las dosis farmacológicas de vitamina C IV tienen riesgos clínicamente relevantes.
Disfunción renal y oxalato: el ácido ascórbico se metaboliza parcialmente a oxalato, por lo que dosis elevadas pueden aumentar el riesgo de hiperoxaluria, nefrolitiasis y nefropatía por oxalato, particularmente en pacientes con insuficiencia renal.
Deficiencia de G6PD: dosis farmacológicas pueden precipitar hemólisis en pacientes susceptibles.
Glucosa falsamente elevada: concentraciones elevadas de ácido ascórbico pueden interferir con determinados sistemas point-of-care de medición de glucosa. Este riesgo fue considerado específicamente en los protocolos de LOVIT-COVID/REMAP-CAP, que modificaron la estrategia de monitorización glucémica en los pacientes expuestos. (JAMA Network)
Esta interferencia tiene relevancia clínica particular porque una pseudohiperglucemia podría inducir administración inapropiada de insulina y provocar hipoglucemia verdadera potencialmente grave.
El mensaje clínico
La vitamina C IV constituye un buen ejemplo de una lección fundamental de medicina basada en evidencia:
plausibilidad fisiopatológica ≠ beneficio clínico demostrado.
Los niveles de vitamina C efectivamente disminuyen durante enfermedades críticas y existen mecanismos biológicos plausibles mediante los cuales concentraciones farmacológicas podrían ejercer efectos antioxidantes, endoteliales e inmunomoduladores. Pero demostrar un mecanismo potencial no equivale a demostrar que administrar el compuesto mejora supervivencia.
A medida que la calidad metodológica de la evidencia ha aumentado, la señal inicial de beneficio se ha debilitado.
LOVIT: posible daño en sepsis.
LOVIT-COVID / REMAP-CAP: ausencia de beneficio y señales de futilidad/daño.
VICTORY: ausencia de beneficio y posible daño en quemaduras graves.
Surviving Sepsis Campaign 2026: recomendación explícita en contra de vitamina C IV en sepsis y shock séptico.
Conclusión
Fuera del tratamiento del escorbuto cuando la vía oral no es posible, suficiente o apropiada, la evidencia actual no justifica la administración rutinaria de vitamina C intravenosa.
Particularmente en pacientes críticamente enfermos, ya no resulta apropiado considerarla simplemente una intervención de beneficio incierto pero bajo riesgo. Los grandes ensayos contemporáneos han demostrado ausencia de beneficio y, en determinadas poblaciones, señales preocupantes de daño.
La investigación puede continuar explorando dosis, duración, momento de administración o subgrupos específicos. Pero con la evidencia disponible en 2026, su uso rutinario fuera de indicaciones establecidas debería evitarse y, cuando se estudie para otras indicaciones, idealmente realizarse dentro de protocolos de investigación clínica.
Referencias seleccionadas
1. Lamontagne F, Masse MH, Menard J, et al. Intravenous Vitamin C in Adults with Sepsis in the Intensive Care Unit. N Engl J Med. 2022;386:2387-2398. doi:10.1056/NEJMoa2200644. (New England Journal of Medicine)
2. Prescott HC, et al. Surviving Sepsis Campaign: International Guidelines for Management of Sepsis and Septic Shock 2026. Intensive Care Med. 2026. Recommendation 81: suggest against IV vitamin C in adults with sepsis or septic shock. (Springer)
3. Stoppe C, Hill A, Cancio LC, et al; VICTORY Study Team. High-Dose Intravenous Vitamin C and Mortality and Organ Dysfunction in Severe Burn Injury: The VICTORY Randomized Clinical Trial. JAMA. Published online June 10, 2026. doi:10.1001/jama.2026.10616. (JAMA Network)
4. Adhikari NKJ, Hashmi M, Tirupakuzhi Vijayaraghavan BK, et al; LOVIT-COVID Investigators and REMAP-CAP Investigators. Intravenous Vitamin C for Patients Hospitalized With COVID-19: Two Harmonized Randomized Clinical Trials. JAMA. 2023;330(18):1745-1759. doi:10.1001/jama.2023.21407. (JAMA Network)
5. Agarwal A, Basmaji J, Fernando SM, et al. Parenteral Vitamin C in Patients With Severe Infection: A Systematic Review. NEJM Evidence. 2022;1(9):EVIDoa2200105. (New England Journal of Medicine Evidence)
6. U.S. Food and Drug Administration. ASCOR® (ascorbic acid injection) prescribing information. Indicated for short-term treatment of scurvy when oral administration is not possible, insufficient, or contraindicated. (FDA Access Data)