23/05/2026
Ayer 22 de mayo de 2026 celebramos mucho más que el cierre de un año de práctica clínica. Celebramos crecimiento, compromiso, humanidad, aprendizaje y el inicio de una trayectoria profesional que apenas comienza.
Este grupo siempre ocupará un lugar muy especial en mi historia y mi corazón, porque fueron mi primer grupo de practicantes y me acompañaron también en mi primer año como supervisor clínico.
Gracias por permitirme caminar junto a ustedes en este proceso, por recibir el feedback con apertura, por sostener los retos del entrenamiento clínico y por recordarme que supervisar también es aprender, crecer y dejarse transformar.
Gracias por recordarme lo importante y lo que significa ocupar espacios. Ocuparlos con responsabilidad, con humildad, con conciencia y con el compromiso de no olvidar que cada espacio que habitamos también viene acompañado de privilegios, oportunidades y responsabilidades.
Me siento sumamente orgulloso de cada una de ustedes, de su crecimiento, de su sensibilidad clínica, de sus preguntas, de sus momentos de duda y de la manera en que fueron encontrando su propia voz dentro de la psicología.
Supervisarles me recordó que formar parte del desarrollo profesional de otras personas es un privilegio enorme. Es acompañar procesos, sostener dudas, ofrecer dirección, recibir preguntas, dar retroalimentación y también dejarse transformar por lo que uno aprende junto al grupo.
Y no puedo dejar de agradecer a Karolina, quien fue mi TA durante este proceso. Gracias por acompañarme, por tu compromiso, tu disposición y por ser parte importante de este primer año. Tu presencia, apoyo y sensibilidad hicieron una diferencia, no solo para ellas, sino también para mí en este nuevo rol.
Que este primer año sea solo el comienzo de una práctica profesional ética, humana, sensible y comprometida. Gracias por hacer de este primer año como supervisor uno tan significativo.
Las celebro muchísimo 🤍