17/05/2026
La Academia Americana de Pediatría (AAP) afirma que el riesgo de un brote generalizado de hantavirus es extremadamente bajo. La AAP insta a los padres y adolescentes a confiar en fuentes médicas verificadas en lugar de las redes sociales, señalando que la cepa del virus Andes vinculada al brote del crucero es poco común y no se propaga como el COVID-19.
Guía de la AAP y puntos clave
Riesgo extremadamente bajo: Los pediatras enfatizan que el virus no se transmite de manera casual de persona a persona como el resfriado o la gripe.
Manejo de la ansiedad: La AAP sugiere hablar abiertamente para ayudar a los jóvenes a procesar las noticias, especialmente a los adolescentes que vivieron la pandemia de COVID-19 y sienten estrés acumulado.
Alertas clínicas: Los médicos advierten no seguir consejos de influencers de bienestar, recomendaciones falsas en internet o tratamientos no probados como la ivermectina.
Sin tratamiento específico: No existe una cura médica directa, pero la atención de soporte temprana con oxígeno, líquidos y monitoreo estricto es crucial.
Datos importantes para las familias
Transmisión: A diferencia de otros hantavirus, el virus Andes puede contagiarse por contacto cercano y prolongado con fluidos corporales de alguien infectado, aunque es inusual. En EE. UU., la mayoría de los casos ocurren por respirar polvo contaminado con saliva, o***a o excrementos de roedores infectados.
Período de incubación: Los síntomas suelen aparecer entre 1 y 8 semanas después de la exposición, siendo lo más común de 2 a 4 semanas.
Prevención: La AAP ofrece información detallada sobre prevención y seguridad en la página de Hantavirus de HealthyChildren.org.