02/08/2026
El nombre Pirineos, desde la primera vez que lo escuché, o más bien entendí lo que geofráficamente representa, me ha generado un tucutucu especial.
Hay varias leyendas de su etimología: la más bonita cuenta que Hércules construyó esta cordillera piedra a piedra como mausoleo para Pirene, una princesa de quien estaba enamorado. Los lingüistas prefieren teorías menos románticas (un topónimo griego), pero yo me quedo con la de Hércules que ahora todos somos amantes de la mitología griega. 🤣
Es el nombre en español de la cordillera montañosa que separa la península ibérica del resto de Europa, extendiéndose entre España, Francia y Andorra, desde el mar Cantábrico (Atlántico) hasta el Mediterráneo. Y para allá voy yo. A hacer la ruta Transpireaica: atravesar toda la cadena de montañas desde Llançà en Cataluña hasta Hondarribia en el País Vasco.
Algo que hace muchos años me llama la atención, pero no encontraba la confianza, el coraje ni la compañía justa para hacerlo. Estoy súper ilusionada con esta hazaña que supera (al menos es desnivel acumulado) todas las que he hecho. Y en vísperas de mis 45 años me digo: ¿es ahora o cuándo? Así que ¡pa’ allá vamos mañana! 🚵🏻♀️
Son trece etapas recorriendo: la Cerdanya y el Pallars Sobirà en Catalunya, el Pirineo aragonés, Roncesvalles en Navarra y el valle del Baztán, hasta llegar al País Vasco. Trece días, un equipaje mínimo cuidadosamente pensado; lo justo para el calor, el fresco y la lluvia, nada de sobra.
Deséenme fuerza y que el buen clima me acompañe. 🙏🏼 La parte de la nutrición está súper bien cubierta. 😜