24/09/2020
Clínica del vacío
Notas I
En el tratamiento de algunos adolescentes o adultos, que consultaron por diferentes motivos como adicciones, psicosomáticas, anorexias, etc., es posible que nos encontremos con momentos en los que el paciente nos comunica que suele sentirse como si estuviera “muerto en vida”, o como si él mismo no fuera real, o también puede expresar que siente que “no es” mientras que otros, por ejemplo, amigos o compañeros, sí “son”.
Algunos pueden utilizar diferentes metáforas para tratar de ilustrar o hacer comprensible lo que quieren comunicar: recuerdo un adolescente que decía que se sentía como Data, el androide casi humano de la serie Viaje a las estrellas. Otro hablaba del robot Terminator, tan parecido a un humano, pero robot al fin.
Estas comunicaciones no responden a pensamientos irracionales que el terapeuta tiene que corregir. Son la comunicación de unas vivencias internas muy angustiantes y muy difíciles de describir, porque se trata de alguien que “siendo” dice sentir que “no es”.
Acompañan a esta vivencia estados de apatía, abulia, desesperación, letargo, vacío, etc. En ellas, el gusto y el placer de la vida falta por completo.
Creo que es un logro terapéutico que el paciente pueda llegar a realizar esta comunicación, que es la punta del ovillo de un drama subjetivo que, si el terapeuta es capaz de sostenerlo (aunque no entienda cómo puede ser posible algo así), podrá desplegarse en toda su complejidad.
En mi opinión, es conveniente tratar de representarse uno mismo esa situación de “no ser”, con la mayor cantidad de matices y variaciones posibles, en función de las comunicaciones que el paciente haya realizado y seguirá haciendo, incluyendo la capacidad de experimentar los diferentes afectos concomitantes. Esta capacidad representativa y afectiva del terapeuta resultará esencial para que el paciente pueda ir elaborando esa situación.
En próximas notas seguiremos analizando qué cosas suceden en este tipo de situaciones clínicas.