30/06/2026
No es un adiós... es un nuevo comienzo para seguir sirviendo.
Hoy concluye una de las etapas más trascendentes de mi vida dentro del Leonismo.
Después de dos períodos consecutivos al frente de la presidencia de nuestro querido Club de Leones de Fernando de la Mora, cierro este ciclo con el corazón rebosante de gratitud, satisfacción y la tranquilidad de haber entregado todo mi esfuerzo al servicio de los demás.
Mi más profundo agradecimiento a cada León y a cada Dama Leona que depositaron su confianza en mí. Gracias por caminar a mi lado, por creer en los sueños compartidos y por demostrar, con su compromiso y generosidad, que cuando servimos unidos somos capaces de transformar vidas y sembrar esperanza.
Durante estos años enfrentamos desafíos, celebramos logros y superamos obstáculos. Pero, por encima de todo, fortalecimos nuestra amistad, consolidamos nuestro espíritu de compañerismo y reafirmamos que el verdadero liderazgo se ejerce con humildad, entrega y ejemplo.
Hoy puedo decir, con la frente en alto y el corazón lleno de alegría, que el mayor legado de esta gestión no son las obras realizadas ni los cargos ejercidos, sino las personas a las que pudimos tender una mano, las sonrisas que ayudamos a devolver y la esperanza que dejamos en tantos corazones.
Tengo la plena certeza de que el nuevo equipo de liderazgo continuará escribiendo páginas de éxito. Conozco su capacidad, su compromiso y su amor por el servicio. El futuro de nuestro Club está en buenas manos, y estoy convencido de que seguirá creciendo, dejando huellas imborrables en nuestra comunidad.
Hoy dejo la presidencia, pero jamás dejaré de ser un servidor. Porque ser León no termina al concluir un mandato; ser León es una forma de vivir, una vocación permanente y un compromiso que permanece mientras haya una necesidad que atender y una vida que podamos mejorar.
Seguiré acompañando cada proyecto con el mismo entusiasmo, la misma pasión y la misma convicción que me inspiraron desde el primer día.
A todos ustedes, gracias por su amistad, por su apoyo incondicional y por permitirme vivir el inmenso honor de liderar esta gran familia leonística.
Que Dios bendiga abundantemente a cada uno de ustedes, a sus familias y a nuestro querido Club de Leones de Fernando de la Mora. Que nunca perdamos la pasión por servir y que nuestra luz continúe iluminando el camino de quienes más nos necesitan.
Porque los cargos pasan, pero el servicio permanece. Las gestiones concluyen, pero las huellas que dejamos en el corazón de las personas perduran para siempre.
¡Hasta siempre en la presidencia... y por siempre al servicio del Leonismo!
Nosotros Servimos.
León César Rubén Romero