La idea de este espacio dedicado a actividades de convivencia y encuentro con uno mismo empezó a gestarse en las ideas de Sol Ayala Franco. Amaba tanto ella su casa, o su “bosque” como ella lo llamaba y soñaba en convertirlo en un espacio abierto al despertar de la consciencia y actividades afines. En Diciembre de 2019 -el 06- Solcita se nos adelantó y volvió a casa, dejando no solo su cuerpo físi
co sino también la semilla viva de “Espacio Cielo” quedándo a cargo de sus amigas más cercanas y quienes compartieron con ella en vida terrenal la realización presente de este maravilloso proyecto que era parte del sueño feliz de Sol. Honramos profundamente su memoria a través de dar VIDA A ESTE ESPACIO. Y abrimos las puertas del lugar para actividades holísticas, reuniones, encuentros de mujeres, meditaciones, clases de yoga, talleres, retiros con medicinas ancestrales, clases, constelaciones familiares, feriantes, etc. Y el sol seguirá brillando en cada ser que se recuerda a si mismo en el corazón del bosque “Espacio Cielo”