27/07/2026
🔸 Hay personas que despiertan los lunes sintiéndose cansadas incluso después de haber descansado el fin de semana.
Y no siempre significa que hayan dormido mal o que no les guste su trabajo.
⚠️ Los cambios de rutina requieren un proceso de adaptación. Después de dos días con horarios, actividades o niveles de exigencia diferentes, nuestro cerebro necesita reajustarse nuevamente a las demandas de la semana.
Además, los lunes suelen concentrar planificación, decisiones, reuniones y tareas pendientes. La anticipación de todas esas responsabilidades puede aumentar la sensación de carga incluso antes de comenzar.
Esto no significa que los lunes sean “malos”. Más bien, nos recuerda que nuestro cerebro necesita un tiempo para volver a encontrar el ritmo.
🔹Por eso, comenzar la semana con expectativas realistas, priorizando las tareas más importantes y permitiéndonos un margen de adaptación, suele ser más útil que intentar hacerlo todo desde el primer momento.
✨ Una pausa para reflexionar:
Cuando piensas en los lunes, ¿qué pesa más: la cantidad de tareas que tienes por delante o la forma en que anticipas la semana que comienza?
Me encantará leerte en los comentarios.⬇️
A veces, el peso del lunes no está solo en lo que tenemos que hacer, sino en todo lo que imaginamos que tendremos que sostener.