02/06/2026
2 Jun 2026
Evangelio del día
Novena semana del Tiempo Ordinario - Año Par
“ A Dios lo que es de Dios ”
Primera lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 3, 12-15a. 17-18
Queridos hermanos:
¡Esperáis y apresuráis la llegada del Día de Dios! Ese día los cielos se disolverán incendiados y los elementos se derretirán abrasados.
Pero nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia, por eso, queridos míos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, intachables e irreprochables, y considerad que la paciencia de nuestro Señor es nuestra salvación.
Así pues, queridos míos, ya que estáis prevenidos, estad en guardia para que no os arrastre el error de esa gente sin principios ni decaiga vuestra firmeza. Por el contrario, creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta el día eterno. Amén.
Salmo de hoy
Salmo 89, 2. 3-4. 10. 14 y 16 R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios. R/.
Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer que pasó;
una vela nocturna. R/.
Aunque uno viva setenta años,
y el más robusto hasta ochenta,
la mayor parte son fatiga inútil,
porque pasan aprisa y vuelan. R/.
Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Que tus siervos vean tu acción
y sus hijos tu gloria. R/.
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 13-17
En aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos de los fariseos y de los herodianos, para cazarlo con una pregunta.
Se acercaron y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias, sino que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?».
Adivinando su hipocresía, les replicó:
«¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea».
Se lo trajeron. Y él les preguntó:
«¿De quién es esta imagen y esta inscripción?».
Le contestaron:
«Del César».
Jesús les replicó:
«Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
Y se quedaron admirados.
“Al Señor le conocemos por su Palabra”
Muchas veces nos preguntamos ¿Unas cosas dichas hace 2.000 años sirven algo en el mundo actual? En este pasaje San Pedro nos aconseja como debemos afrontar la espera de la venida del Señor ¡Y claro que son palabras actuales! Literalmente nos dice que... “no os arrastre el error de esa gente sin principios” ¿A caso hoy no estamos bombardeados por mensajes sin ningún tipo de principios y valores? Poder, riqueza, violencia contra el otro, fama, “éxito social” ...Mensajes atrayentes que nos apartan de lo verdaderamente importante: Dios.
Mientras esperamos al Señor debemos estar en paz con Él, nos dice el Apóstol, porque si estamos en paz con Dios lo estaremos con los que nos rodean. Y en esa espera nos recomienda crecer en el conocimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y aquí traigo algo de lo que hemos hablado muchas veces: la necesidad de acudir a la Palabra, a las Sagradas Escrituras, para conocer a Jesús. La lectura habitual del Evangelio es la mejor manera de acercarnos a Cristo, de conocerle y amarle. Y ese conocimiento alimentará nuestras almas en la espera.
Definitivamente las palabras contenidas en las Sagradas Escrituras están de plena actualidad, y seguirlas es la mejor manera de conseguir un mundo mejor. Todos tenemos la oportunidad de ayudar a que el Reino de Dios se conozca en el mundo, y lo haremos a través de nuestras obras y de nuestra actitud como ciudadanos en medio de la sociedad en que vivimos.