05/12/2022
Si buscamos en el centro de nuestro ser interior podremos contemplar cómo la cultura nos nos hace propios de nada.
Solamente es un vasto ejemplo de cómo la sociedad aconseja a la masa el ejemplo a seguir.
Desde cuando la costumbre nos moldea para aplicar un subsidio elocuente de raza y mescolanza superior?
A veces me pregunto si todo esto vale la pena.
Quisiera escuchar el sonido del viento una vez más y no asimilarlo con nada, para poder abrirle las puertas al rumbo libre de desconexión total y erradicar todo nombre acoplado en mi memoria.
He buscado en los retazos de los naufragios profundos, que rebalsan la lumbre del momento.
Creo que solo ha sucedido que me he olvidado de cuánto amaba la libertad.
Y una vez más como cohete, erosioné mi expresión al maximo llevándome puesto todo lo que tenía por delante.
A veces en vez de transmutar podríamos ausentar, para no obstentar al juicio y desarticular la mirada. Pero no sería más válido que confrontar.
Entonces, dejamos ir. Como soplo en la pluma del atardecer, para desaparecer en la arena calma del temblor expuesto.
Morimos para renacer en cada instante. Está en uno, poder ver la nueva oportunidad distante, y tomar las riendas galopantes de su vida, para alentar trote y salir triunfante.