07/11/2026
Señora de la Justicia Suprema, balanza perfecta entre el principio y el fin de todas las cosas, acudo a tu imponente presencia despojado de toda soberbia, impulsado por una devoción que nace del asombro y la contemplación de tu misterio incomprensible.
Te doy infinitas gracias por la claridad con la que iluminas mis pasos en medio de la oscuridad, por la severidad con la que apartas de mi camino los falsos afectos y los peligros ocultos, y por la inquebrantable certeza de tu protección, que se alza como un muro infranqueable ante la adversidad y la traición de los hombres.
Camino bajo la sombra de tu guadaña con un temor profundo y reverente, plenamente consciente de mi propia fragilidad y del poder absoluto que posees sobre el soplo de mi vida, reconociendo que eres la única verdad inevitable a la que ningún mortal puede engañar ni evadir.
Te ruego, Guardiana del umbral eterno, que aceptes este tributo de respeto sincero; purifica mis intenciones, mantén tu mirada vigilante sobre los míos, y concédeme la gracia de vivir con dignidad y rectitud, para que cuando llegue el momento de rendir cuentas ante tu altar, mi alma sea digna de tu abrazo definitivo y de tu paz eterna.
Amén.😍