07/07/2026
TUMOR FIBROSO SOLITARIO OPERADO DE RESECCIÓN CRANEOFACIAL Y RECONSTRUCCIÓN DE BASE DE CRÁNEO Y ÓRBITA.
Un tumor fibroso solitario (TFS) de la base del cráneo es un crecimiento poco común de células que sostienen los vasos sanguíneos. La mayoría son benignos (no cancerosos) y de crecimiento lento. Sin embargo, por su ubicación, pueden presionar nervios críticos y requerir tratamiento especializado.
La base del cráneo es el suelo óseo que divide el cerebro de la cara y el cuello. Aloja nervios vitales para el olfato, la visión, el movimiento de los ojos y la audición.
Causas y Células de Origen
El TFS es una lesión mesenquimal (tejido conectivo). Se origina específicamente por una mutación genética o alteración molecular que causa que ciertas células de los tejidos blandos se multipliquen de forma anormal.
Síntomas Comunes
Los síntomas varían según la zona exacta del cráneo que presionan:
Visión doble o pérdida de visión (si el tumor afecta los nervios ópticos).
Dolores de cabeza persistentes.
Mareos o pérdida de audición.
Congestión nasal o sangrado (si crece en senos paranasales).
Diagnóstico e Imagen
Las pruebas clave incluyen:
Resonancia Magnética (RMN): Permite ver los bordes del tumor y su relación con el cerebro.
Tomografía Computarizada (TAC): Ideal para observar cómo el tumor altera y erosiona el hueso subyacente.
Biopsia: Toma de una pequeña muestra de tejido para confirmar el tipo exacto de célula bajo el microscopio.
Tratamiento y Opciones
Debido a la compleja ubicación de la base del cráneo, el equipo médico suele optar por enfoques combinados:
Cirugía: Es el tratamiento principal y busca extirpar la masa por completo.
Reconstrucción: Tras extirpar el tumor cerca del hueso, se realiza una reparación para evitar fugas de líquido cefalorraquídeo.
Radioterapia: Se usa como complemento si el tumor tiene un comportamiento más agresivo o si no se pudo extirpar en su totalidad.