08/05/2026
“Si te haces las uñas con frecuencia, esto te interesa.
Muchas veces escucho a clientas decir: ‘Quítame un poquito más de cutícula para que se vea más limpia.’
Pero la realidad es que una buena manicure no depende de cuánto se quite, sino de quitar exactamente lo que esa uña necesita.
Cada persona tiene una cutícula diferente, y un profesional sabe hasta dónde trabajarla sin maltratar la piel que protege el crecimiento de la uña.
Cuando se retira más de lo necesario, esa zona puede sensibilizarse y, con el tiempo, la cutícula puede perder ese aspecto limpio y saludable que todas buscamos.
¿Tú también pensabas que mientras más cutícula se quitaba, mejor quedaba la manicure?”