09/20/2026
20 AÑOS… Y TODAVÍA ME CUESTA CREERLO. ❤️🐾
Ayer culminamos nuestros Coffee Days Celebration, tres días para celebrar los 20 años de nuestra clínica en el mismo lugar, pero, sobre todo, para celebrar a las personas y a los animalitos que han sido parte de nuestra historia.
Fueron días de emociones difíciles de explicar. 🥹
Niños que vi nacer y crecer durante estos años. Clientes que llegaron con sus mascotas y terminaron convirtiéndose en amigos y, en muchos casos, en familia. Y también aquellos clientes y pacientes que ya no están, pero cuyas historias permanecen en nosotros.
Escuché anécdotas, leí notas preciosas que escribieron nuestros clientes y volví a sentir, una por una, tantas memorias… tantas vidas de animalitos que pasaron por nuestras manos, algunos a los que tuvimos la fortuna de salvar y otros a los que acompañamos hasta el final.
Y entonces ocurrió uno de esos momentos que guardaré para siempre.
Mi mamá contó delante de todos la historia de cómo ella no quería que yo estudiara veterinaria. Me recordó todo lo que me dijo, incluso que no fue a mi graduación.
Mientras hablaba, comenzó a llorar.
La miré y le dije:
“Mami, yo sé que tú actuabas pensando que era lo mejor para mí. Como madre mantuviste tu convicción, y eso dice mucho del carácter que admiro en ti. Pero yo te dije: ‘Mami, yo voy a ser una buena veterinaria’.”
Y entonces todos hicieron ese hermoso “Awwww…” 🥹❤️
Y mi mamá comenzó a sonreír.
Creo que después de tantos años, aquella niña que decidió estudiar veterinaria finalmente pudo decirle a su mamá: “¿Ves? Lo logré.”
Y hablando de sorpresas…
Lulú y Eddy manejaron desde Jacksonville —unas ocho horas— para estar con nosotros. ❤️
Ellos fueron nuestros clientes durante muchos años, pero hace mucho dejaron de ser solamente clientes: se convirtieron en familia.
El viernes se pusieron de acuerdo con Chris para llevarme a cenar cerca de casa y me dieron una sorpresa que jamás olvidaré.
Eddy, que ama cocinar y hace —sin discusión— el mejor tiramisú del universo, preparó uno especialmente para mí y lo trajo desde Jacksonville cuidadosamente dentro de su cooler. 😂❤️
Y ayer llevaron también a su querida Pepa a la clínica para compartir con nosotros este aniversario.
Hay gestos de cariño que no necesitan explicación. Simplemente se sienten. Y este nos llenó el corazón.
Y allí estaba también Mariana, una hija más que la vida me regaló a través de mi esposo, junto a su esposo, el Tata. Ambos trabajaron durante un tiempo en la clínica y, desde entonces, han seguido siendo parte activa y querida de cada actividad y cada celebración que hemos realizado. Porque hay personas que llegan a tu vida por circunstancias familiares y terminan convirtiéndose, sencillamente en no solo testigos , sino miembros activos también de lo que hacemos y damos gracias infinitas por ello
Extrañe a mis sobrinas ,sus parejas , mis hermanas y cuñados , mucho de ellos han pasado por la clínica también y la clínica ha jugado un cierto papel en su vida al mismo tiempo que ellos han ayudado muchísimo a los logros y trabajo que se han hecho de forma exitosa , les damos las gracias y sabemos que no pudieron estar fisicamente pero los tuvimos presentes
En algún lugar de la clínica todavía conservo el pequeño adorno de azúcar que estaba sobre el cake de la inauguración hace 20 años. Perdió sus colores con el tiempo, pero sigue allí.
Y para mí representa algo mucho más grande: la perseverancia.
Porque algunas cosas en la vida pierden el brillo, cambian de color, atraviesan tormentas, pero permanecen cuando fueron construidas con amor, trabajo, sacrificio y convicción. 🥰
Celebramos con otro cake, y yo seguí hablando después de haber pronunciado un discurso de casi 19 minutos. 😳😂
Creo que ya estoy vieja. 🤣🤣
Y detrás de mí estaba él.
Frank. Dr. Frank. Silvio. Como quieran llamarlo.
Mi mano derecha, mi mano izquierda, mi bastón, mi bastión… y, algunas veces, hasta mi s**o de boxeo para desahogarme. 😂🥊
Pero hablando en serio: sin él, nada de esto habría sido igual.
Ayer quise reconocerlo públicamente y, fiel a su manera de ser, en lugar de dejarme hablar, simplemente me cortó y dijo:“Vamos a brindar. Vamos a brindar.” 🥂❤️Así es él.
También estuvieron mi mamá y José, siempre presentes. Y mama, Flor no pudo acompañarnos porque no se sentía bien.
Nuestra familia ha vivido esta clínica como un centro de nuestras propias vidas. Aquí muchos de ellos han encontrado trabajo, apoyo y oportunidades durante estos años.
Y estoy segura de que mi papá, desde dondequiera que esté, también estuvo celebrando con nosotros y sintiéndose orgulloso de lo que hemos construido. ❤️
Y por supuesto, mi equipo.
Hablé de cada una de ellas y de lo que significa su trabajo para esta clínica.
Anna, nuestra integrante más joven, nacida en Grecia de madre cubana y padre griego, que llegó a Estados Unidos a los 18 años y habla griego, inglés y español. Eso sí… cuando cuenta las pastillas, ¡parece que automáticamente cambia al griego! 😂🇬🇷🇨🇺
Una mujer inteligente, capaz y, sobre todo, una madre que hace enormes sacrificios por su pequeño de seis años. Verla emocionarse cuando hablé de eso fue uno de mis momentos favoritos.
Y allí estaban también nuestra chiquitica, Dauly que hasta nos prepara el café pero es una tremenda técnica, que no deja un solo detalle por ver para cada cirugía , cada caso y que ya son 10 años con nosotros apoyando y trabajando duro en el día a día y Eli, que llegó hace casi tres años y se ha convertido en una parte muy valiosa de nuestro equipo.
Trabajadoras, serviciales y comprometidas. ❤️
Nos falta la recepcionista en este momento así que ahora estamos entrevistando para encontrar quién ocupará ese lugar tan importante.
Y dejé para el final a Lidice.
Porque Lidice no es simplemente mi hija.
Lidice es mi puntal. Mi apoyo emocional y profesional más fuerte. Mi persona para las situaciones difíciles.
Ella es quien detecta lo que nos falta, lo que debemos cambiar, lo que podemos hacer mejor y cómo debemos hacerlo.
No interviene en la medicina veterinaria propiamente dicha, pero en todo lo administrativo, económico y legal, su conocimiento y su dedicación han sido invaluables.
Y, sobre todo, está allí con un amor y una entrega que no tienen precio.
Mi joya más preciada. ❤️
Muchas personas preguntaban por Amelie, recordando a aquella pequeña que durante años repartía pastelitos y golosinas en nuestras fiestas de la clínica y que se vestía de Doctora. 🥹❤️
Lidice apareció de sorpresa el viernes durante el día, mientras los niños tenían sus propias actividades el sábado.
Pero quizá eso también es parte de estos 20 años.
No todo quedó fotografiado.
Pero todo quedó vivido.
Y eso es lo que verdaderamente celebramos.
20 años de Animal Hospital of Pembroke Rd.
20 años de trabajo.
20 años de aprendizaje.
20 años de sacrificios.
20 años de cambios.
20 años de pacientes.
20 años de familias.
20 años de despedidas.
20 años de historias.
20 años de amor por nuestra profesión.
Y, sobre todo…
20 años de vidas que nos permitieron formar parte de sus vidas. 🐾❤️
Gracias a cada persona que ha caminado con nosotros durante estos 20 años.
Gracias por confiarme a sus hijos de cuatro patas.
Gracias por regresar.
Gracias por recomendarnos.
Gracias por convertirse en amigos.
Gracias por formar parte de nuestra historia.
Y gracias a todos los que hicieron de estos tres días una celebración que voy a guardar para siempre en el corazón.
20 años después, sigo diciendo con la misma convicción de aquella joven que decidió estudiar veterinaria:
“Mami… te dije que iba a ser una buena veterinaria.” ❤️🐾
🥂 Por 20 años más de historias, de aprendizaje y de amor.