08/05/2026
La lactancia no siempre se parece a la que imaginamos.
Para algunas será exclusiva, para otras diferida. Algunas alimentarán directamente al pecho, otras con extracción, y habrá quienes combinen distintas formas o, simplemente, no puedan continuar como esperaban.
Y todas esas historias son válidas.
Porque la lactancia no depende solo del deseo de una mamá. También influyen un parto inesperado, una hospitalización, la salud del bebé, el dolor, el cansancio, la salud mental, el apoyo que recibe y tantas otras circunstancias que muchas veces nadie ve.
En la Semana Mundial de la Lactancia Materna me gustaría que, más que juzgar cómo alimenta una mamá a su hijo, aprendiéramos a acompañarla. A escucharla. A sostenerla. Porque el apoyo puede marcar una enorme diferencia en este proceso.
Si hoy estás viviendo una lactancia hermosa, disfrútala. Y si está siendo difícil, quiero que sepas que no estás sola.
Un abrazo enorme a cada mamá que está transitando esta etapa, sea como sea su historia. 🤍