02/11/2017
SINSUNI FORMACIÓN INTEGRAL TE INVITAN AL TALLER DE BIOENERGÉTICA, impartido por Víctor Hugo Ramírez Jr.
En cada reino que habita la tierra tenemos maravillosos medios de apoyo para el cuidado y recuperación de la salud. Las plantas, los animales y los minerales, cumplen perfectamente esa función. Sin embargo el medio o elemento más importante para el cuidado y recuperación de la salud humana es el mismo ser humano. Despertar en él esa conciencia, se convierte en el principal objetivo de esta filosofía. La sanación como ejercicio de caridad nos vincula de manera directa con el orden cósmico y perfecto de la creación. Para ello se realizan cuatro iniciaciones básicas, sencillas y funcionales:
1er. Nivel: NALTONA “Penetrado por la luz”
Este se refiere al efecto que se logra en el cuerpo de todo iniciado concretamente en su corazón, su flor de vida. Sitio u órgano que representa los más puros y nobles sentimientos del ser humano. Utilizando una posición específica, la energía cósmica manejada por un maestro penetra el cuerpo del practicante, otorgando el inicio de una cristalización interna que desarrolla el estado básico de conciencia. Este nivel nos otorga la facultad de manipular de forma determinante en lo que comúnmente llamamos cadera, tener esa facultad nos permite otorgar al ser humano un apoyo valioso para ordenar su vida de acuerdo a su misión cósmica. Esta práctica tiene relación directa con el elemento fuego, principio purificador. Naltona es en resumen el desarrollo de un don llamado “fe”, que nos vincula con nuestro origen divino y nos faculta para poder interactuar con el orden cósmico de la creación.
2º. Nivel: IYAHUA “Posición de ofrenda en sacrificio personal”
Este nivel iniciático tiene una íntima relación con el elemento tierra y nos conduce a un bello estado de integración con ella. En esta práctica el iniciado es entregado a la tierra, para que esta realice los procesos necesarios para la germinación y desarrollo de una bella caña, con ello nos otorga la facultad de manipular de forma positiva en la columna vertebral, que es la caña de la vida. En ella se encuentran puntos de gran influencia para el cuidado y recuperación de la salud. Este nivel nos amplía la posibilidad de otorgar gran alivio al sufrimiento humano y nos fortalece en el ejercicio de la caridad, ofrenda y sacrificio personal, teniendo como base el desarrollo pleno de la fe.
3er. Nivel: Citlalli “Estrella”
Este nivel iniciático nos recuerda la importancia del trabajo colectivo. Para su desarrollo en la parte final se requiere de la participación de seis personajes, que se recomienda sean tres aprendices y tres guardianes, que representaran la materia y el espíritu, en un estado de elevación al infinito y la comunión con el mundo astral. Este nivel de desarrollo está ligado al elemento aire y nos faculta para dar vida y luz cósmica a todo elemento u objeto que esté a nuestro alcance, sobresaliendo el uso del agua, las plantas y los colores, dándoles así el poder de ser elementos de apoyo al servicio de toda gente humana.
4º. Nivel: CHIPAHUAYOTL “La pureza”
Cuarto nivel regido por el elemento agua, que tiene como fin final conducir al iniciado a un estado de conciencia, que le permita despertar de forma más amplia el efecto naltona, y con ello lograr un estado de iluminación más pleno que le facilite. El poder del decreto y el éxito en todas las áreas del quehacer humano, la base fundamental del éxito se rige por el conocimiento de su ser y la acción precisa y constante. En este nivel el iniciado debe ser perfecto en la ejecución de la danza de integración cósmica, para con ello pueda obtener una mayor facultad de apoyo en la recuperación de la salud de toda gente humana.