08/31/2026
Decreto
A mi hij@, [Nombre completo]:
El día de hoy, con el profundo amor que te tengo, quiero liberarte de toda carga, expectativa o peso que haya colocado sobre ti, de manera consciente o inconsciente.
Suelto y libero cualquier cadena de sufrimiento, dolor, carencia, miedo, enfermedad o carga emocional y energética que haya podido proyectar sobre ti, así como aquellas historias, lealtades y patrones que pertenecen a mi historia familiar y que no necesitas continuar llevando.
Ya no es necesario que repitas ninguna historia que no te corresponda.
A partir de hoy, te reconozco como un ser libre, capaz de recorrer su propio camino, tomar sus propias decisiones y vivir sus propias experiencias.
Decreto para ti una vida llena de amor, conciencia, bienestar, abundancia, aprendizajes y bendiciones en cada área de tu vida.
Confío en la capacidad que tienes para tomar tus propias decisiones y comprendo que también tendrás que vivir tus propias experiencias, incluso aquellas que yo no pueda evitar o comprender.
Por eso, hoy suelto la necesidad de controlar tu vida.
Comprendo que mi lugar es acompañarte, no dirigirte; orientarte cuando me lo permitas, no decidir por ti.
Quiero ser un escalón que te ayude a avanzar y nunca una piedra que se interponga u obstaculice tu camino.
Valido tus emociones, tus necesidades, tus decisiones y tu manera de mirar la vida, aunque en ocasiones sea diferente a la mía.
Nuestra relación está basada en el respeto, el amor y la confianza.
Estaré ahí para celebrar tus victorias, acompañarte en tus desaciertos y recordarte que siempre puedes volver a ti.
Quiero que sepas que no deseo que renuncies a tus sueños por mis miedos, mis carencias, mis expectativas o aquello que yo no me atreví a vivir.
Te libero de la responsabilidad de cumplir mis sueños.
Te libero de la necesidad de sanar mi historia.
Te libero de cargar con aquello que pertenece a mi camino y a mi historia familiar.
Desde hoy, dejo de interferir en aquello que te corresponde vivir y respeto el camino que has elegido recorrer.
Confío en que tu vida tiene su propio propósito y permito que se manifieste tal y como debe ser.
Yo tomo responsabilidad por lo que me corresponde sanar, transformar y aprender.
Y tú puedes tomar lo que te corresponde y dejar atrás aquello que nunca fue tuyo.
Te libero.
Te amo.
Te bendigo.
Te honro.
Y te deseo libertad para ser tú.
Que cada paso que des sea desde el amor y la conciencia.
Hecho está.
Hecho está.
Hecho está.