07/09/2026
En este proceso de reconstruirme también he aprendido que crecer duele.
A veces tendrás que atravesar traiciones, habladurías, críticas y hasta el llamado hate. Conocerás personas que un día te sonríen y otro día te muestran que no todos tienen la misma lealtad que tú.
También habrá quienes no comprendan tu manera de ser, quienes cuestionen tus decisiones o se alejen porque decidiste poner límites y dejar de permitir aquello que ya no está alineado con la mujer en la que te estás convirtiendo.
Y todo eso también es parte del proceso.
Algunas personas dejarán de formar parte de tu camino y otras llegarán para demostrarte que todavía existen corazones bonitos, personas genuinas y almas que sí saben valorar lo que eres. ❤️
Hoy entiendo que no todo merece una respuesta, una explicación ni una batalla. Cuando Dios transforma tu corazón, también cambia aquello que estás dispuesto a cargar.
Ya no quiero gastar mi energía en demostrar quién soy, defenderme de lo que dicen o responder a quienes hablan a mis espaldas. Prefiero seguir construyendo, seguir creciendo y conservar mi paz.
Porque el amor de Dios me ha enseñado algo mucho más grande: amar incluso a quienes alguna vez me lastimaron. No porque apruebe sus acciones, sino porque mi paz vale más que cualquier resentimiento.
Ya no necesito devolver el puñal. Dios se encargará de cada historia; yo me encargaré de seguir caminando con el corazón en paz.
No todos están destinados a permanecer en mi reino, y hoy lo entiendo sin enojo, sin rencor y sin miedo. Algunos fueron parte de una etapa. Otros serán parte de mi propósito. Y los que Dios permita quedarse, conocerán mi corazón de verdad. ✨❤️