06/17/2026
✨Dios como quiera es bueno ✨
Hay personas que solo piensan que Dios es bueno cuando les contesta la petición, cuando les da lo que están pidiendo, cuando nada va mal y cuando las cosas marchan perfectamente. Pero, ¿qué tal si te digo que Dios sigue siendo bueno aun cuando las cosas no van bien?
Dios continúa siendo bueno aunque ese milagro de sanidad que esperas todavía no haya llegado. Dios sigue siendo bueno aunque atravieses momentos de escasez. Dios sigue siendo bueno aun cuando falte comida en la nevera o cuando las circunstancias parezcan estar fuera de control.
La bondad de Dios no se mide por lo que tenemos o dejamos de tener. Que Dios sea bueno no depende de que vivamos una vida perfecta o libre de dificultades.
Jesús mismo nos advirtió:
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33)
Esa promesa nos recuerda que, aun en medio de la necesidad, del dolor y de las pruebas que no podemos evitar, Dios sigue estando en control. Él es más grande que la escasez, más grande que los problemas y más grande que cualquier situación que enfrentemos.
Por eso, no cuestiones la bondad de Dios por una temporada difícil. Comprender que Dios sigue siendo bueno a pesar de cualquier circunstancia te ayudará a atravesar los momentos más difíciles con esperanza, sabiendo que Él te dará la fuerza necesaria para superar cada prueba.
Todo lo que Dios permite tiene un propósito. Todo proceso tiene una razón. Aun cuando no entendamos el porqué, podemos confiar en que Él está formando algo en nosotros.
Jesús nos dio el mayor ejemplo cuando oró: “Padre, si es posible, pasa de mí esta copa”. Sin embargo, también fue obediente a la voluntad del Padre. Aunque el proceso era doloroso, Jesús entendió que había un propósito mayor.
De la misma manera, quizás hoy estés atravesando una prueba que no comprendes. Quizás no se vea como esperabas. Pero recuerda: Dios ha vencido al mundo. Y así como Él te ha sostenido antes, también te sostendrá ahora.
Porque al final, independientemente de las circunstancias, una verdad permanece para siempre:
Dios como quiera es bueno.
— Lysmarie Rivera