07/28/2026
LA IMPORTANCIA DEL APADRINAMIENTO EN ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS
1. Antecedentes Históricos y el "Mismo Idioma"
El Dr. William D. Silkworth: Su visión médica identificó la naturaleza de la enfermedad antes que muchos otros, preparando el terreno científico para el programa.
Ebby T., el primer padrino: Su importancia trasciende al ser el enlace vital que llevó el mensaje de recuperación a Bill W., demostrando que un alcohólico puede llegar a otro.
El encuentro de Bill W. y el Dr. Bob: En la Pesadilla del Dr. Bob, él señala sobre Bill:
«Me dio información sobre el tema del alcoholismo que indudablemente fue de gran ayuda. Mucho más importante fue el hecho de que fuera él el primer ser humano con quien yo hablaba que supiera por experiencia personal de lo que estaba hablando. En otras palabras, hablaba mi propio idioma. Sabía todas las respuestas y ciertamente no porque las hubiera sacado de sus lecturas.»
Para mantenerse activos espiritualmente, Bill y Bob hablaron con la directora de enfermeras de un hospital local, quien les refirió al primer candidato. Así comenzó el trabajo intensivo con otros.
2. El Modelo de Apadrinamiento (Ejemplo Cleveland)
Tres aspectos señalados por Bill W. que continúan vigentes:
Pauta inicial: Al recién llegado se le señala la importancia del apadrinamiento y se le sugieren posibles padrinos.
Estudio compartido: El padrino y el ahijado leen, analizan y comparten la literatura del programa y su interpretación.
Acción conjunta: Padrino y ahijado trabajan hombro a hombro el Doceavo Paso y la Quinta Tradición.
3. Espejo de Vida: Barreras y Necesidad del Apadrinamiento
El concepto del apadrinamiento confronta nuestra historia personal y el reflejo de la relación paterna. Las barreras para solicitarlo suelen disfrazarse de:
Juventud o madurez mal entendida.
Intelecto y soberbia.
Ignorancia de la enfermedad.
Al final, la resistencia es mero orgullo. Cargar un bulto entre dos siempre es más fácil que llevarlo solo.
Mis primeros padrinos y la desobediencia
Aparecen las primeras sugerencias y las inevitables desobediencias. Escuchamos frases como "haz lo que quieras, nada más no bebas" o experimentamos el "marcaje personal". El apadrinamiento es un compartimento entre iguales que nos orienta respecto a la aceptación de la enfermedad, la derrota ante el alcohol y la vida ingobernable.
En La opinión del médico, Bill W. señala que los alcohólicos bebíamos:
Porque estábamos desadaptados a la vida.
Porque estábamos en plena fuga de la realidad.
Por deficiencia emocional o mental.
La práctica de los Tres Legados y la consulta continua con el padrino dan frutos gradualmente para: adaptarme a la vida, aceptar mi realidad y, con la ayuda de Dios, alcanzar un poco de sano juicio. Además, el padrino prudente sabe canalizar hacia ayuda profesional externa (médica, psicológica, psiquiátrica o espiritual) cuando la situación lo requiere.
4. Naturaleza, Dinámica y Tipos de Apadrinamiento
El apadrinamiento es apoyo cercano y constante: preguntar, preguntar y preguntar. A veces daba pena que creyeran que uno "no sabía nada", pero la realidad es que ellos ya lo sabían; solo faltaba que uno lo admitiera.
Es una relación informal pero deseable. Beneficia más al padrino que al ahijado. Requiere responsabilidad:
Si le cuento mi interpretación del programa a cada persona que me cruzo, no me va a servir de mucho. A veces quiero "huevos al gusto" y solo hay pan... ¡y ya se acabó el pan!
Variedades de padrinos (según la necesidad o el defecto)
Si hay recursos de orgullo, resentimiento, venganza, culpa o aires de Don Juan, siempre habrá un tipo de apadrinamiento a la medida:
El cómplice, el proteccionista o el prestamista.
El gestor, el religioso, el padrastro o el "espiritual".
El de teléfono, por mensaje, WhatsApp o correo.
El padrino temporal en instituciones carcelarias.
Y el que es "padrino y ahijado" en uno solo.
A veces surge el pretexto: ¿A dónde voy si todos están mal? Sin notar que el padrino adecuado está más cerca de lo que parece. Como me decía mi padrino: "¡A veces el que peor te cae, se parece tanto a ti!"
5. Cualidades del Padrino y Actitud del Ahijado
Lo deseable en un padrino:
Progresos visibles en el programa de recuperación.
Integración activa en la unidad de un grupo.
Conocimiento del trabajo intensivo con otros (Paso Doce, servicios internos y estructura).
Disponibilidad de tiempo, paciencia, tolerancia y buena voluntad.
La actitud del ahijado:
Puede consultar a varios compañeros según sus necesidades, pero con honestidad. Buscar complicidad contándole solo lo que conviene frena el crecimiento.
Cuando la soberbia o el autoengaño nos hacen alejarnos, regresar con humildad enseña que el padrino tenía razón. Ante los "es que yo creía, es que yo pensaba...", la respuesta amorosa pero firme del apadrinamiento recuerda que la base es obedecer la sugerencia.
Nunca es demasiado tarde: Si alguien lleva años en A.A. sin apadrinarse, lo importante es empezar hoy.
6. Relación, Crecimiento y Alcance del Servicio
El padrino nos introduce a otros miembros, nos lleva a reuniones de otros grupos para conocer la comunidad, a congresos, convenciones y eventos regionales; nos informa sobre la estructura de servicio y la literatura oficial (como la revista Dimensión).
Puntos clave de la relación:
Dependencia correcta: Se busca la dependencia del programa y de un Poder Superior, no del padrino.
Apadrinamiento ocasional o específico: Puede darse durante un viaje, un evento, o específicamente para los Pasos Cuarto y Quinto.
Compañerismo entre iguales: Con los años, padrino y ahijado comparten avances desde la madurez. El padrino puede fallar; el programa no.
Sustitución en el servicio: Al iniciar una responsabilidad de servicio, el mejor orientador es quien acaba de concluir ese mismo servicio. Es una labor terapéutica para ambos.
Disciplina sin sumisión: El apadrinamiento exige obediencia a la sugerencia y disciplina, no sumisión ciega. La gratitud es respeto, no complicidad.
Razones del Dr. Bob para transmitir el mensaje:
Por sentido del deber.
Porque es un placer.
Para pagar la deuda con quien se tomó el tiempo de pasárselo a él.
Porque cada vez que lo hace, se asegura contra una posible recaída.
EL APADRINAMIENTO EN LA MUJER
El apadrinamiento de hombre a hombre y mujer a mujer es la sugerencia principal de nuestra literatura, motivada por la protección emocional de ambas partes.
El contexto social y la dependencia
En muchos grupos la asistencia femenina es reducida. Por atavismos, costumbre o historia personal, la mujer hispana ha cargado con patrones de dependencia emocional hacia el hombre. Al llegar a A.A., la tendencia natural por costumbre es buscar el apoyo de un padrino varón, creando nuevas dependencias que obstaculizan su recuperación.
La mujer alcohólica suele cargar con una profunda culpa social y emocional. Por naturaleza y cultura ha sido enseñada a competir con otras mujeres, a disimular o a asumir roles extremos: sumisa total o guerrillera, ambos derivados del miedo y de la soberbia.
La importancia de la Madrina
El apadrinamiento de mujer a mujer permite:
Inducir a la recién llegada a revalorizar sus propios dones bajo principios espirituales.
Evitar situaciones equívocas derivadas de carencias afectivas o debilidades humanas ("el hombre es fuego, la mujer estopa...").
Romper el mito de que "la peor enemiga de una mujer es otra mujer", transformándolo en una alianza de comprensión real.
Una mujer que ha llorado las mismas lágrimas, sentido las mismas soledades y superado las mismas tempestades, es la persona capacitada para encender una luz en el camino de otra mujer.
Bajar la guardia, dejar de luchar y aceptar la sugerencia de buscar a una madrina es un asunto de vida o muerte dentro del programa. Las compañeras con más tiempo en A.A. necesitan de las jóvenes, y las jóvenes necesitan de la experiencia de las más antiguas.
Conclusión
El apadrinamiento es dirección, orientación y testimonio de vida. El padrino o la madrina comparten lo leído, lo escuchado y lo vivido, pero la decisión final de practicar el programa siempre es del ahijado.
Un apadrinamiento sano, basado en el estudio de los Doce Pasos, las Doce Tradiciones, el Libro Grande y la literatura aprobada, garantiza la continuidad de la recuperación individual y la unidad del grupo