07/02/2026
Vivimos en una época donde todo tiene que ser rápido.
Pero el corazón…
No sana con prisa.
Hoy tuve el privilegio de regresar a Rompiendo el Silencio para conversar sobre la tolerancia a la frustración.
Y hubo algo que me quedó muy presente:
Muchas veces no nos desesperamos porque seamos impacientes.
Nos desesperamos porque llevamos demasiado tiempo siendo fuertes.
Porque queremos sentirnos mejor…
Y no sabemos cómo.
Sanar también es aprender a respetar los tiempos del corazón.
Con más compasión.
Con menos culpa.
Y con la confianza de que cada pequeño paso cuenta. 💛
✨ ¿Qué proceso te está enseñando paciencia en este momento?