Silvana Núñez Del Pino

Silvana Núñez Del Pino 🪷 Terapeuta Holística · Método Oasis
🕊️ Acompaño tu proceso de transformación
✨ Claridad · Equilibrio · Bienestar

Mi amada mamita:Hoy no celebro solamente sus 75 años. Celebro la vida que ha abrazado, la mujer que ha llegado a ser y e...
08/03/2026

Mi amada mamita:

Hoy no celebro solamente sus 75 años. Celebro la vida que ha abrazado, la mujer que ha llegado a ser y el inmenso amor que ha derramado sobre quienes hemos tenido la dicha de llamarla mamá, abuela y bisabuela.

Durante muchos años la miré con los ojos de una hija: veía a la madre que siempre estuvo, que cuidó, protegió y sostuvo. Hoy la miro con otros ojos. Hoy veo a la mujer detrás de la madre.

Veo a una mujer que, aunque la vida no siempre le ofreció un camino sencillo, eligió amar antes que endurecerse, construir antes que repetir y permanecer cuando muchos habrían renunciado.

Veo a la esposa que caminó junto a mi papá hasta su último aliento. Y veo también a la mujer que, con la misma fidelidad y fortaleza, ha mantenido vivo el sueño que ambos comenzaron hace más de cuarenta años, honrando con su trabajo la historia que construyeron juntos. Veo a la madre que, en medio del dolor y la incertidumbre, sostuvo a sus cuatro hijos con una fortaleza que solo el amor puede explicar.

Veo también a la hermana que entendió que, cuando los padres ya no están, los hermanos se convierten en la memoria viva de un mismo hogar. Y por eso nunca dejó de cuidar ese vínculo con amor.

Y cuando recorro los recuerdos de mi infancia, de mi juventud y de mi vida adulta, usted siempre está allí: con sus abrazos, con sus cuidados, con sus palabras, con esa forma tan suya de hacernos sentir que, mientras usted estuviera cerca, nunca nos faltaría un hogar.

Con el paso de los años también he aprendido a admirar algo profundamente: usted ha permitido que el tiempo la abrace con la misma dignidad con la que abrazó cada etapa de su vida. Sus canas, las líneas de su rostro y la dulzura de su mirada cuentan una historia que no necesita esconderse, porque hablan de una vida vivida con entrega, con amor y con verdad.

No solo veo a mi madre; veo a una mujer valiente que, junto a mi papá, comenzó a escribir una nueva historia para su descendencia: una historia más fuerte, más amorosa y más consciente que la que ambos recibieron.

Ese es su legado. El amor que sembraron ya florece en sus hijos, nietos y bisnietos, y seguirá viviendo en las generaciones que aún están por venir.

Mamita, usted siempre ha sido profundamente amada y valorada. Su entrega nunca pasó desapercibida: su presencia transformó nuestras vidas y el bien que sembró continúa dando fruto.

Hoy simplemente quiero darle las gracias. Gracias por cada renuncia silenciosa, por cada abrazo, por cada oración y por cada gesto de amor con el que ayudó a sostener nuestra familia. Tal vez muchas de esas cosas no tuvieron aplausos, pero fueron precisamente las que hicieron posible nuestra historia.

Gracias por su vida.

Gracias por haber sido nuestro refugio.

Gracias por enseñarnos, sin proponérselo, que la verdadera belleza no desaparece con los años; se vuelve visible en la forma en que una persona ha amado.

Feliz cumpleaños, mi querida Soñita.

La honro, la admiro y la amo con todo mi corazón. Gracias por el privilegio de ser su hija. 🥹🙏🤍

08/02/2026

La felicidad rara vez se esconde en el futuro. Casi siempre está esperando ser reconocida en este instante.

Nuestra mente suele decir: “Seré feliz cuando tenga esa pareja, cuando sane, cuando gane más dinero, cuando llegue esa oportunidad…” Y así, sin darnos cuenta, convertimos el presente en una simple sala de espera.

A veces no es la vida la que nos impide ser felices. Es la soberbia del ego, que cree que este momento todavía no es suficiente, que siempre falta algo para poder agradecer, descansar o amar.

La humildad, en cambio, nos recuerda que la vida ya está ocurriendo. Que este instante, con su belleza y sus desafíos, también merece ser habitado por completo.

Quizá la felicidad no sea alcanzar aquello que tanto anhelas, sino descubrir que, incluso mientras caminas hacia ello, ya hay motivos para abrir el corazón.

Porque quien aprende a agradecer el presente, deja de vivir esperando el permiso del futuro para ser feliz.


07/31/2026

Antes de que pronunciáramos una sola palabra, la vida ya nos sostenía.

Respirar, despertar y existir también son formas silenciosas de oración. Quizá la gratitud comience al reconocer que no solo creemos en la vida: la vida también ha confiado en nosotros.


Hace treinta y un años nació nuestro primer hijo.Yo tenía dieciséis años y mi esposo diecisiete. Éramos dos adolescentes...
07/31/2026

Hace treinta y un años nació nuestro primer hijo.

Yo tenía dieciséis años y mi esposo diecisiete. Éramos dos adolescentes todavía sostenidos por nuestros propios padres y, al mismo tiempo, comenzábamos a sostener entre los brazos una vida que había llegado para transformarnos.

Aquel día no nació solamente un niño.

Con él comenzaron a despertar en nosotros una madre y un padre. No porque supiéramos cómo hacerlo, sino porque el amor empezó a revelarnos, paso a paso, aquello que aún desconocíamos de nosotros mismos.

A mi hijo ya le hablé directamente para desearle un feliz cumpleaños. Estas palabras nacen de otro lugar: del deseo de honrar a aquellos dos adolescentes que aparecen en esta fotografía y que, treinta y un años después, continúan caminando juntos como esposos, padres y compañeros en esta experiencia de vida.

Cuando miro la imagen, no veo una fotografía perfecta. No hay una escenografía preparada, ropa elegida para aparentar algo ni una pose cuidadosamente construida. Solo estamos nosotros, tal como éramos: muy jóvenes, un poco inseguros, aprendiendo a sostener a nuestro hijo mientras la vida nos sostenía también a nosotros.

Mi esposo permanece muy cerca de mí, extendiendo su mano hacia nuestro hijo. Yo lo sostengo entre mis brazos. Y nuestro bebé, en medio de los dos, parece reunir nuestras vidas alrededor de la suya.

Mientras él aprendía a habitar el mundo, nosotros aprendíamos a convertirnos en sus padres. Mientras su cuerpo crecía, también crecían nuestra responsabilidad, nuestra relación y la familia que comenzábamos a formar.

No recorrimos caminos separados.

Fuimos creciendo dentro de una misma historia.

Él aprendía a caminar y nosotros aprendíamos a acompañarlo. Él iba descubriendo el mundo y nosotros descubríamos fuerzas que quizá no sabíamos que habitaban en nosotros. Éramos casi niños criando a un niño, pero el amor ya había comenzado a mostrarnos el camino.

Por eso, al contemplar aquella época, no veo solamente el nacimiento de nuestro hijo. Veo tres vidas comenzando una nueva forma de existir:

él como hijo,
yo como madre,
y mi esposo como padre.

Tal vez así estaba escrito. Tal vez aquella familia ya existía como una semilla invisible, esperando el momento de germinar a través de nosotros.

Hoy miro esta fotografía con ternura y reverencia. Honro al niño que llegó, a la adolescente que aprendió a maternar y al joven que comenzó a convertirse en padre.

Qué misteriosa y hermosa creación del Origen: una sola vida experimentándose, creciendo y reconociéndose a través de cada uno de nosotros.

Porque aquello que vuelve verdadera esta vida, aquello que permanece cuando todo lo demás cambia, es el amor.

No somos únicamente lo que hemos logrado ni lo que nos ha dolido.Antes de cada experiencia, ya habitaba en nosotros una ...
07/30/2026

No somos únicamente lo que hemos logrado ni lo que nos ha dolido.

Antes de cada experiencia, ya habitaba en nosotros una esencia completa, digna y suficiente.

La vida no viene a fabricarla, sino a ayudarnos a recordarla. ✨


Vivimos en una cultura que nos enseña a perseguir, alcanzar y controlar. Pero algunas de las cosas más valiosas de la vi...
07/27/2026

Vivimos en una cultura que nos enseña a perseguir, alcanzar y controlar. Pero algunas de las cosas más valiosas de la vida no aparecen cuando las buscamos con ansiedad, sino cuando aprendemos a estar presentes y disponibles para recibirlas.

La serenidad abre puertas que la prisa nunca encuentra.


07/26/2026

El amor une; el orden le permite crecer.

Desde la mirada sistémica de Bert Hellinger, amar no siempre significa permanecer unidos de la misma manera. A veces, amar también implica reconocer el lugar que cada persona ocupa y permitir que los vínculos evolucionen.

Cuando una pareja se forma, nace un nuevo sistema. Esto no significa abandonar a los padres, olvidarlos ni dejar de amarlos. Significa dejar de relacionarnos con ellos únicamente desde el lugar del niño que todavía busca aprobación, permiso, protección o reparación. Los padres continúan siendo los grandes y nosotros sus hijos; pero, frente a nuestra pareja, necesitamos presentarnos como adultos.

La pareja no llega para convertirse en la madre que no tuvimos, en el padre que estuvo ausente ni en la persona encargada de sanar todo lo que ocurrió antes de conocerla. Cuando esperamos que el otro llene esas carencias, dejamos de verlo como compañero y comenzamos, sin advertirlo, a exigirle algo que no le corresponde dar.

Una relación puede madurar cuando dos adultos se encuentran, cada uno reconociendo su historia, haciéndose responsable de sus heridas y aceptando que el amor no consiste únicamente en recibir. También implica dar, escuchar, cuidar, poner límites y permitir que el otro conserve su individualidad.

Dar y recibir no siempre ocurre en cantidades idénticas ni al mismo tiempo. Habrá etapas en las que uno sostenga más porque el otro atraviesa una dificultad. El equilibrio no es una contabilidad fría, sino un movimiento vivo de reciprocidad: hoy te sostengo, mañana me permito ser sostenido.

Dar prioridad a la pareja tampoco significa colocarse en contra de la familia de origen. Significa comprender que, cuando elegimos construir una vida con alguien, ese vínculo necesita un espacio propio, límites claros y decisiones tomadas entre ambos. Los padres son honrados como padres; la pareja es reconocida como pareja. Nadie necesita ocupar el lugar del otro.

Honrar a nuestros padres no significa justificar lo que nos lastimó ni permanecer cerca cuando el vínculo resulta dañino. Es reconocer que la vida llegó a nosotros por medio de ellos, tomar aquello que sí pudieron dar y dejar de pedirles, una y otra vez, que cambien el pasado. Podemos amarlos y, al mismo tiempo, establecer distancia. Podemos agradecer la vida sin negar el dolor.

También la historia de la pareja necesita ser honrada. Lo vivido puede convertirse en aprendizaje, pero no debería utilizarse como un arma en cada desacuerdo. Cuando el pasado se arroja constantemente sobre el presente, el vínculo deja de ser un lugar de encuentro y se transforma en un tribunal.

Quizá amar de manera adulta sea esto: no pedirle al otro que nos complete, sino caminar a su lado con nuestra propia historia integrada. No dejar de ser hijos, sino dejar de vivir únicamente como niños. No borrar de dónde venimos, sino permitir que nuestras raíces sostengan el nuevo hogar que estamos aprendiendo a construir.

El amor nos acerca; el orden nos ayuda a permanecer cerca sin perdernos a nosotros mismos.


A veces no necesitas más respuestas…necesitas volver a habitarte.Volver al cuerpo.Volver al silencio.Volver al corazón.V...
07/25/2026

A veces no necesitas más respuestas…
necesitas volver a habitarte.

Volver al cuerpo.
Volver al silencio.
Volver al corazón.
Volver a tu manantial interno.

La comprensión ilumina, pero la presencia transforma.


Llegaron a mi vida con sus patas inquietas, sus miradas transparentes y esa manera tan pura de amar sin reservas.Con ell...
07/23/2026

Llegaron a mi vida con sus patas inquietas, sus miradas transparentes y esa manera tan pura de amar sin reservas.

Con ellos fui recordando, poco a poco, el camino de regreso a mi centro. Me ayudaron a recordar que la paciencia también es una forma de amar, que antes de reaccionar puedo respirar, y que un sofá mordido jamás tendrá más valor que un corazón que se siente seguro, amado y en casa.

Yo les abrí la puerta de mi hogar, pero ellos también abrieron espacios dentro de mí que habían permanecido en silencio. Han acompañado mis alegrías, mis lágrimas y mis transformaciones, recordándome cada día que compartir el amor es uno de los regalos más profundos de la existencia.

Hoy comprendo que no llegaron únicamente para ser cuidados. Llegaron para caminar a mi lado. Y entre huellas, pelos, travesuras y abrazos, me fueron ayudando a volver, una y otra vez, a lo esencial.

Hay almas que no necesitan palabras para guiarnos. Algunas llegan con cuatro patas y un corazón dispuesto a amarnos hasta que recordemos el nuestro. 🤍🐾🥰

07/22/2026

Una fotografía puede mostrar la verdad de un instante…
Pero también puede hacernos creer que ese instante representa una vida entera, y no es así, porque toda historia tiene capítulos que nunca fueron fotografiados.


Address

Sparks, NV
89436

Opening Hours

Monday 11am - 6pm
Tuesday 11am - 6pm
Wednesday 11am - 6pm
Thursday 11am - 6pm
Friday 11am - 6pm

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Silvana Núñez Del Pino posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The Practice

Send a message to Silvana Núñez Del Pino:

Shortcuts

Featured

Share