08/24/2026
Intercesión ante Dios y la Santa Muerte para las lluvias
Intercesión
Dios eterno y misericordioso,
Creador del cielo, de la tierra y de cuanto tiene vida,
hoy elevo mi voz ante Ti con humildad.
Mira la tierra sedienta,
los campos que esperan,
los animales que buscan agua
y a las familias que necesitan del fruto de la tierra.
Padre celestial, si es conforme a tu voluntad,
abre los cielos y concédenos la bendición de la lluvia.
Que llegue serena, abundante y provechosa;
no como tormenta que destruya,
sino como agua que alimente la tierra,
llene nuestros ríos y fortalezca nuestras cosechas.
Santa Muerte, a quien acudo con respeto dentro de mi devoción,
presenta también esta petición ante Dios.
Acompaña a quienes trabajan la tierra,
protege a los hogares necesitados
y aparta de nosotros la desesperación y el temor.
Que la lluvia llegue donde hace falta,
que cada gota sea recibida como bendición
y que nosotros sepamos agradecerla y cuidar de ella.
Que nuestra petición no nazca de la exigencia,
sino de la necesidad y de la fe.
Amén.
Oración para pedir la lluvia
Dios Todopoderoso, Señor de la creación,
ante Ti me presento y ante Ti deposito esta necesidad.
Tú conoces la sequedad de nuestra tierra
y sabes cuánto necesita el agua para volver a dar vida.
Te pido que envíes nubes cargadas de bendición,
que el cielo entregue su lluvia
y que el agua penetre profundamente en la tierra.
Que reverdezcan los campos,
que se fortalezcan los árboles,
que tengan agua los animales
y que nunca falte el sustento en nuestros hogares.
Santa Muerte, escucha mi petición.
Acompáñame en esta súplica y lleva mi ruego ante Dios.
Extiende tu manto sobre nuestra tierra
y acompaña a quienes esperan con fe la llegada del agua.
Pero que no llegue destrucción con nuestra petición:
líbranos de inundaciones, granizo, vientos devastadores
y de toda tormenta que ponga vidas en peligro.
Pedimos lluvia que dé vida,
agua que fecunde la tierra,
y bendición que traiga esperanza.
Dios, que se cumpla tu voluntad por encima de la nuestra.
Santa Muerte, acompaña nuestra súplica.
Con respeto pido,
con esperanza espero
y con gratitud recibiré.
Amén.