07/02/2026
Mi hijo tuvo la dicha de crecer con su abuela, y separarlos fue uno de los momentos más dolorosos para mí.
Yo migré primero y, seis meses después, mi mamá vino a traerme a mi hijo que ya era un adolescente de 15 años.
Hoy ella abraza a un hombre, enfermero y bilingüe.
Y ver a mi hijo cuidar de ella también es profundamente bonito para mí. Porque aunque al principio hubo mucho dolor, y por mucho tiempo cargué culpa por haberlos separado, hoy las dos podemos mirar a ese niño y ver al hombre en el que se convirtió: alguien que sirve, cuida y sostiene. 🤍
Migrar muchas veces implica sacrificios que en el momento cuestan muchísimo… pero con el tiempo también te muestra por qué valieron la pena.
Si hoy estás atravesando uno de esos momentos duros, quiero recordarte eso: a veces el dolor de hoy también está construyendo algo hermoso para mañana.
Y cuéntame…
¿qué sacrificio de tu proceso migratorio hoy entiendes diferente con el paso del tiempo? 🤍
latinasencanada