06/10/2026
🧠 DOLOR CRÓNICO: aprender a convivir no significa dejar de vivir.
Esta semana tuvimos la oportunidad de compartir una instancia sobre dolor crónico y regulación de la actividad.
Cuando el dolor persiste en el tiempo, puede empezar a afectar mucho más que una zona del cuerpo: nuestras actividades, el descanso, el estado de ánimo y la forma en la que nos movemos.
Además, con el tiempo pueden producirse cambios en la forma en que el sistema nervioso procesa y modula las señales, aumentando su sensibilidad. Por eso, más dolor no significa necesariamente más daño en los tejidos: puede existir daño, haberlo habido previamente o no existir una lesión que explique por sí sola la intensidad y persistencia del dolor.
👉 Y muchas veces aparecen dos extremos: hacer de más cuando nos sentimos bien o dejar de hacer por miedo a que aumente el dolor.
Una de las herramientas que trabajamos fue el pacing: encontrar un equilibrio entre actividad y descanso.
⚡ Mantenerse activo
⚡ Dividir las tareas
⚡ Planificar las pausas
⚡ Adaptar las actividades
⚡ Progresar de forma gradual
⚡ Evitar llegar siempre al límite
El objetivo no es hacer todo de golpe ni perseguir necesariamente el “dolor cero”, sino recuperar movimiento, autonomía y calidad de vida de forma progresiva.
Deslizá para conocer un poco más 👉