29/07/2026
Durante mucho tiempo creí que, para cambiar algo de mí, primero tenía que juzgarlo, rechazarlo o sentir vergüenza. Como si tratarme con dureza fuera a darme la fuerza necesaria para avanzar.
Pero la culpa no cura. La vergüenza no transforma. Y humillarnos por el lugar al que llegamos no nos devuelve la salud.
Comprender cómo llegamos hasta aquí no significa justificarnos ni resignarnos. Significa mirar todo lo que hubo en el camino: dolor, cansancio, pérdidas, inmovilidad, miedo, exigencia y procesos que muchas veces nadie ve.
No se trata de negar aquello que queremos cambiar. Se trata de dejar de usar el maltrato como método.
Porque quizás cuidarnos empieza mucho antes de una dieta, una rutina o una decisión. Quizás empieza en la forma en que nos hablamos cuando todavía no somos quienes quisiéramos ser.
Cuidarnos también es aprender a tratarnos de otra manera. 💛