17/05/2026
Durante años, la salud laboral se construyó sobre lo visible: accidentes, ergonomía, condiciones físicas. Sin embargo, hoy sabemos que una parte sustancial del daño ocurre en un plano más silencioso: el estrés crónico, la sobrecarga mental, la ambigüedad de roles, el liderazgo ineficaz o la falta de reconocimiento. No dejan huellas inmediatas como una lesión, pero deterioran de forma progresiva la salud y el desempeño.
En el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que se celebró el 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo vuelve a poner el foco donde más cuesta mirar: los riesgos psicosociales. Este año el mensaje es claro: no alcanza con cuidar el cuerpo si descuidamos la mente. Dura...