25/06/2026
El Buddha conoció a su hijo Rāhula por primera vez cuando regresó a Kapilavatthu, aproximadamente siete años después de haber abandonado el palacio.
La secuencia tradicional es esta:
* El príncipe Siddhattha Gotama dejó el palacio la noche de la Gran Renuncia. En ese momento, Rāhula acababa de nacer o había nacido muy poco antes, según la tradición.
* Pasó alrededor de seis años practicando austeridades.
* Alcanzó la iluminación bajo el árbol Bodhi.
* Durante el primer año enseñó el Dhamma en Isipatana y luego en otras regiones.
* Finalmente regresó a su ciudad natal, unos siete años después de su partida.
Fue entonces cuando el pequeño Rāhula, de unos siete años, vio al Buddha. La tradición cuenta que su madre, Yasodharā, le dijo:
“Ese es tu padre. Ve y pídele tu herencia.”
Rāhula siguió al Buddha diciendo:
“Monje, tu sombra es agradable.”
Y le pidió su herencia.
En lugar de darle riquezas materiales, el Buddha pidió a Sāriputta que ordenara a Rāhula como sāmaṇera (novicio). Esa fue la “herencia” que recibió: el Dhamma.
Es una de las escenas más conmovedoras del Canon: un padre que, en vez de dejar bienes materiales, ofrece a su hijo el camino hacia la liberación del sufrimiento.