19/08/2026
Minina: "Te alimenté gota a gota, velé tus noches, y desde ese primer instante supe que mi misión era recordarle a tu cuerpito que este mundo también podía ser un lugar seguro.
Acompañarte a crecer no fue un camino sencillo, pero fue, sin duda, el mayor aprendizaje de mi existencia. En tus sombras y en tus batallas internas jamás vi malevolencia; siempre supe que detrás de cada momento de angustia solo había un corazón herido intentando defenderse de fantasmas pasados. Entender tus miedos, sostener tu dolor sin juzgarlo y ofrecerte la paciencia que necesitabas fue donde aprendí lo que significa amar en toda la extensión de la palabra: amar no solo en la calma, sino también en el refugio, en la espera y en la entrega incondicional.
Verte florecer, ver cómo tu alma suave y tranquila finalmente encontró paz, fue el regalo más hermoso de estos dieciséis años. Te convertiste en una presencia llena de serenidad, en la prueba viva de que el amor y la perseverancia pueden sanar hasta las heridas más profundas.
Hoy nuestro hogar se siente inmenso sin ti. Aunque pasaron los años y te convertiste en una sabia abuelita, para mí siempre fuiste y serás mi Mini, la bebita de las madrugadas, la guerrera que luchó y ganó, la que aprendió a confiar y la maestra que me enseñó a amar sin medidas.
Gracias por regalarme dieciséis años de tu vida. Descansa en amor, mi pequeñita adorada. Tu luz y tu paz se quedan conmigo para siempre. Te ama por siempre, tu mamita ♥️🌈"
Sembrando Huellas Venezuela