20/02/2026
El tiempo no es una cifra en un reloj, sino el espacio sagrado donde ocurre tu existencia. Sin embargo, solemos tratarlo como una deuda que pagar o una carrera que ganar. Ver el tiempo como un "regalo" requiere, primero, demoler las creencias limitantes que lo convierten en una celda. Todo esto lo ha creado el ser humano, así cómo lo creo; lo puede descrear.
Comienza con valentía a romper las cadenas del "Es tarde" La creencia de que "ya pasó tu momento" es la mayor trampa del ego. El tiempo es circular en la experiencia, pero lineal en la oportunidad, cada segundo es un nuevo portal. Al eliminar el mito de que el éxito tiene fecha de caducidad, recuperas la " Libertad" de ser un principiante eterno y permites que tu creatividad respire sin la presión de un calendario ajeno.
Mientras no des el salto de la escasez a la abundancia seguirás sintiendo y utilizando la frase favorita de "No tengo tiempo" es, a men**o, una máscara de la falta de prioridades o del miedo a enfrentarse al silencio. Cuando dejas de ver el tiempo como algo que "se acaba" y empiezas a verlo como algo que "se habita", pasas de la ansiedad a la sintonía creativa para elaborar una agenda que te lncluya. El tiempo no se tiene, se "es"
Ya que te cuestionas tanto en función al tiempo cómo enemigo, reflexiona "El presente como único territorio"
Las creencias limitantes viven en un pasado que ya no existe o en un futuro que te angustia. La "coherencia" para una salud mental sana nace de entender que el único regalo real es el "ahora" Al limpiar tu mente de los "debería haber hecho", liberas una energía inmensa para actuar con "presencia absoluta".
La nueva ecuación: Al soltar la creencia de que el tiempo te domina, descubres que tú eres el autor de su ritmo. El tiempo no te falta, te sobra, siempre y cuando decidas dejar de gastarlo en lo superficial y empieces a invertirlo en tu "esencia".
Existe una dura diferencia entre no tengo tiempo o no quiero hacerlo y el tiempo es tú excusa para no regalarte un " espacio ahora" contigo mismo.
Hasta nuestro próximo encuentro de aprendizaje reflexivo-cognitivo, agradeciendo de todo corazón a tú corazón receptivo el tiempo que te regalaste para leer." El tiempo de Dios es perfecto" y alcanza para todo lo que quieras hacer.
Luciamelia García
Psicólogo