22/05/2026
Detrás de cada madre hubo una niña que, tal vez, no tuvo quien la sostuviera.
Al reconocer su sacrificio invisible, no solo la honras a ella, sino que liberas a tu propio linaje de cargas innecesarias.
Mirarla con ojos de compasión es el primer paso para la autorregulación y la paz interna.
Este mes no celebramos su "perfección", celebramos su valentía de dar vida y amor a pesar de sus propias heridas.