18/03/2026
Ritual antiguo de protección contra enemigos y energías negativas..
Este ritual se realiza cuando una persona siente conflictos, ataques espirituales, envidias, calumnias, malas intenciones o energías densas a su alrededor.
También se recomienda cuando se percibe acechanza de enemigos.
La sal marina crea un muro protector, la salvia amarga limpia y expulsa las energías negativas, y el agua restablece el equilibrio espiritual del cuerpo y del entorno.
Puede hacerse en cualquier momento de necesidad, pero es más recomendable realizarlo en la tarde durante la luna menguante, fase ideal para cortar, expulsar y disolver lo negativo.
Materiales..
sal marina gruesa, un manojo de salvia amarga o palo santo, un vaso transparente con agua,
una vela blanca un plato blanco y encendedor.
preparación del ritual :
En el piso formar un círculo amplio con sal marina puedes usar sal fina.
El círculo debe quedar bien marcado, grueso y bien grande dónde puedas entrar ya que representa la barrera espiritual de protección.
Entra al círculo y permanece dentro de él durante todo el ritual.
Enciende el manojo de salvia amarga para producir humo de sahumerio.
Cuando la salvia empiece a producir humo, comienza a pasar el humo por todo tu cuerpo, desde los pies hacia arriba, permitiendo que la energía negativa se disuelva.
Mientras haces esto, pronuncia el siguiente conjuro:
Que este humo sagrado limpie mi espíritu y disuelva toda la energía contraria a mi paz.
Que la sal levante un muro invisible que nada oscuro pueda atravesar.
Salvia purificar.
Sal custodiadme
Aqua equilibrium donat.
Que toda lengua calumniadora se silencie,
que todo enemigo visible o invisible se aparte de mi camino,
y que ninguna sombra encuentre paso hacia mi vida.
Bajo esta protección permanezco firme,
guardado por la luz, rodeado de paz y protegido en todo momento.”
finalización del ritual..
Cuando sientas que el humo ha recorrido todo tú cuerpo:
deja que la salvia termine de consumirse
permanece unos instantes dentro del círculo en silencio, luego procede a recoger los elementos con respeto, recogerlo con servilleta la sal y la salvia quemada y llevarlo a la naturaleza.