15/07/2026
¿Te pasa que entras al consultorio médico y, por los nervios, de repente se te olvida hasta el año en que naciste? 🫣 ¡Es completamente normal!
Cuando vienes a consulta conmigo, no estás llenando un expediente frío; estás compartiendo la información que me permitirá cuidar de ti de forma única y personalizada.
Desliza las imágenes ➡️ y descubre lo que juntas vamos a repasar en tu cita.
🩺 1. Tu historia es nuestro punto de partida
Saber si tienes alergias, cirugías previas o qué enfermedades hay en tu familia no es por "puro trámite". Tu genética y tus antecedentes médicos me ayudan a trazar un mapa para prevenir, diagnosticar a tiempo y elegir los tratamientos más seguros para ti. ¡Aquí todo detalle cuenta!
Los datos clave que a veces se nos escapan
Para que nuestra conversación fluya y no se nos quede nada por fuera, te súper recomiendo tener a la mano:
Tu Fecha de Última Regla (FUR): Aunque tu ciclo sea irregular, este dato es nuestra brújula.
Tus antecedentes ginecológicos: Si tienes ecografías o citologías anteriores, ¡tráelas! Son piezas clave del rompecabezas.
Tu menstruación y como se comporta es demasiado importante para mí.
La verdad sobre la automedicación: Si te tomaste algo para calmar una molestia antes de venir, cuéntamelo sin miedo. Cero regaños, cero juicios. Necesito saberlo para no cruzar medicamentos y darte la solución real.
❤️ Hagamos equipo por tu bienestar
La consulta ginecológica no tiene por qué ser un momento incómodo ni estresante. Al contrario, quiero que sea un espacio donde te sientas escuchada, comprendida y, sobre todo, profundamente cuidada.
Tú pones la confianza y la información; yo pongo la ciencia, la empatía y todo mi corazón para acompañarte.
¿Hace cuánto no te haces tu chequeo anual? Vamos a ponernos al día. 🫶✨
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