28/07/2026
Una maniobra de tratamiento con algunos casos está en la construcción de un personaje que represente un aspecto disociado del paciente y el planteo de un juego que permita integrar el funcionamiento de ese alter-ego a través de un distanciamiento.
En el caso de un hombre cuya vida transcurría en conductas compulsivas que no le permitían tiempos de elaboración, el analista propuso la figura del arquero para nombrar esa manera de estar siempre atajando pelotas y tapando agujeros.
Bollas es un autor fundamental para pensar la clínica con pacientes graves en la línea de lo que primero se llamó “falso self”; casos en los que no se trata del conflicto psíquico sino de la continuidad de la existencia y el sentimiento de la vida.
Otra características de los casos graves es que plantean una situación transferencial en la que tarde o temprano el vínculo analítico se constituirá para ponerse a prueba y eventualmente ser rechazado. En estos casos, el analista funciona más como un objeto respecto del que se juega más una separación antes que un duelo.