23/09/2026
*les comparto el ejercicio de hoy*
Me encuentro en esta dimensión densa, de colores de muchos matices.
Llegué y encontré demasiadas cosas sucediendo al mismo tiempo. El mismo tiempo es distinto en este plano.
La situación que les vengo a describir me es compleja, puesto que se siente tanto acá que no sé ni por dónde empezar.
Tengo entre mis manos, en este momento, un objeto que al parecer para los humanos es tan preciado como la vida misma. Es una especie de rectángulo con frecuencias para sintonizar con otros seres humanos. Eso parece ser.
Sin embargo, este aparato los baja de su frecuencia natural. Los baja tanto, que se desconectan de ellos mismos, y parecen ser unos zombies disfrazados de humanos.
Aparentemente este rectángulo que proyecta imágenes, códigos y frecuencias, está ideado para conectar unos con otros, para conectar con otros zombies, como el poseedor de este rectángulo. Entonces pierden su magia. Se pierden en la magia del rectángulo.
Los ves pasar por las calles, por los parques, perdiéndose de todos los detalles de su alrededor, de los colores que aquí habitan. Perdiéndose de sentir el viento en sus rostros, perdiéndose la conexión con el ser humano más próximo que tienen.
Y lo más espeluznante es que se pierden de la conexión con ellos mismos.
Esto es inaudito.
Esto es grave.
Parece ser un objeto peligroso y letal.
Un misterio para nosotros, que nos conectamos por medio de la telepatía.
Un misterio para nosotros, que usamos aparatos más grandes que este para observar el cosmos y su maravillosa e inmensa grandiosidad.