27/08/2026
¿Has vuelto del verano con un orzuelo? Aunque no te lo creas, es relativamente normal.
El sudor, el cloro de las piscinas, la sal del mar o el simple gesto de frotarnos los ojos con las manos manchadas de arena o protector solar pueden obstruir las glándulas de nuestros párpados, favoreciendo la aparición de estas molestas inflamaciones.
En Plenafarma queremos compartir contigo los motivos por los que aumentan las posibilidades, así como recomendaciones para reducir sus molestias en el día a día:
🔹 Higiene ocular específica: Mantén la zona limpia utilizando toallitas oftalmológicas estériles (mucho más seguras y respetuosas que un jabón convencional).
🔹 Calor local: Aplica compresas tibias sobre el ojo cerrado durante 5-10 minutos, varias veces al día. Esto ayuda a ablandar la obstrucción y facilita el drenaje natural.
🔹 Descanso visual: Evita el uso de maquillaje, delineadores y lentes de contacto hasta que la inflamación haya desaparecido por completo.
🔹 La regla de oro: ¡No lo aprietes ni lo frotes bajo ninguna circunstancia! Podrías extender la infección.