10/14/2026
El machismo que la mayoría de nosotros conoce no es el que grita. Es el que no pregunta.
No pregunta qué hay de cenar, espera que aparezca. No pregunta si estás cansada, asume que puedes. No pregunta por la cita del pediatra, porque "tú sabes de eso".
Y del otro lado está el marianismo, que casi nunca se nombra: la que no pide, adivina, aguanta y resiente en silencio. La santa que se quema por dentro.
Las dos piezas encajan perfecto. Por eso duran tantas generaciones.
Ninguno de los dos lo inventó. Él vio a su papá no preguntar. Tú viste a tu mamá no pedir.
El cambio es pequeño y enorme a la vez: una pregunta de él, un pedido directo de ti. Sin indirectas. Sin esperar que adivine.
Mándaselo. Y fíjate si pregunta.
Haz VIDA.